viernes, 24 de junio de 2011

HIPERHIDROSIS ¿Por qué sudo tanto?


“Ve a cambiarte”, le dijo, “tienes un aspecto horroroso”. Con un leve encogimiento de hombros, él se dirigió al cuarto de baño, murmurando para si. Al verlo darle la espalda, la madre comprendió el alcance de su frustración, lo avergonzado y derrotado que se sentía cada vez que le ocurría aquello.

El problema había empezado poco antes de la pubertad y ella le había restado importancia, pensando que sería algo pasajero, pero cuando se dio cuenta de como evitaba dar la mano, que no podía tocar los objetos sin mojarlos o que tenía que mudarse de camisa varias veces al día, algo en su interior le dijo que debía cambiar de actitud. Aquella decisión constituyó el arranque de una larga historia que les llevó a ambos de consulta en consulta buscando una solución.

Al principio sólo tenía una idea muy vaga de lo que le pasaba, había escuchado la palabra “hiperhidrosis” muchas veces, llegando a comprender que no se conocía su causa. Le consolaba saber que carecía de gravedad y que no duraría para siempre, ya le habían explicado que con los años disminuiría su intensidad. Pero eso no hacía mas fácil vivir con ella.

Esta historia es frecuente en muchos hogares, ya que el exceso de sudoración de forma generalizada o por zonas como axilas, palmas y plantas, puede afectar casi a un 3% de la población, sin ir más lejos, hace unos meses, mi hijo mayor me comentó que durante una charla en el colegio, las manos le sudaban y tenía que secárselas continuamente en el pantalón. Esta en plena adolescencia y en su caso se relaciona con cambios en el estado de ánimo y nerviosismo. No le ocurre durante el sueño, ya que la hiperhidrosis no es una respuesta a la necesidad de regular la temperatura, si no que es de tipo emocional.

Las causas pueden ser numerosas, desde enfermedades internas y fármacos, hasta una forma hereditaria, pero en su caso esta claro que son los nervios, ahora que esta de vacaciones ya no le pasa.

Para tratar este problema existen una gran variedad de opciones, lo que refleja que con ninguna obtenemos resultados del todo satisfactorios.

Empezamos el tratamiento según la intensidad y la zona a tratar, lo primero que usamos son productos ANTITRANSPIRANTES, como las sales metálicas; se supone que obstruyen los poros de las glándulas sudoríparas haciendo que se atrofien las glándulas secretoras. Las más usadas, son el Cloruro de aluminio, el Clorhidrato de aluminio y el Sulfato de aluminio. Se utilizan a diario hasta controlar los síntomas y después dos veces por semana como mantenimiento.

Si esto no da resultado, también podemos usar: Anticolinérgicos tópicos, Antiadrenérgicos, Astringentes (Glutaraldehído y otros que son efectivos pero pueden manchar la piel).

Teniendo en cuenta la importancia de la ansiedad como estimulo de la hiperhidrosis, se pueden usar Ansiolíticos. Y como las glándulas sudoríparas se estimulan por la acetilcolina los Anticolinérgicos por vía oral son efectivos. Estos los reservaríamos para ciertas situaciones, ya que tienen efectos secundarios no deseables. Otros fármacos por vía oral que podemos usar son los Betabloqueantes.

La IONTOFORESIS consiste en el paso de una corriente eléctrica a través de la piel. Se sumerge la zona a tratar en una solución acuosa y la corriente eléctrica moviliza los iones sodio a través de la piel, haciendo que las glándulas sudoríparas reposen por un tiempo.

En los últimos años, estamos usando la Toxina Botulínica para inhibir la liberación de acetilcolina que como ya hemos visto es el intermediario para la producción de sudor. Es muy efectiva en áreas localizadas y sus efectos duran varios meses.

Por último tenemos la cirugía, en los casos invalidantes que no responden a otros tratamientos. La técnica se llama Simpatectomía Torácica Endoscópica bilateral, consiste en la interrupción de la cadena nerviosa simpática a distintos niveles.
Como veis en el manejo de este problema, no sólo intervienen Dermatólogos, si no que en algún momento también pueden participar Cirujanos Torácicos, Psicólogos y Neurofisiólogos.

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