miércoles, 7 de enero de 2015

FACE MAPPING

Abrí los ojos. El azul oscuro del amanecer del día de Reyes y la fiebre hacía que todo me pareciera borroso. No distinguía bien el límite entre el sueño y la realidad. Había soñado que hacía frío y que iba corriendo hasta la orilla del mar y me zambullía. Con lo friolera que soy, este era el peor sueño que podía tener. 

Era la hora de levantarse e ir a ver qué habían dejado bajo el árbol de plástico.

Pero tenía frío, sencillamente, tenía frío. Sentía las manos y los pies cada vez más helados, a pesar de que todo mi cuerpo estaba ardiendo. Temblando bajé las escaleras, sentía que estaba luchando contra algo terriblemente grande. Y, por primera vez en muchos años, pensé que podía ser vencida por un simple resfriado.

Cuando saliese el sol y todos bajaran al salón, quizá encontraría algo que me hiciera reír a carcajadas. Ojala lloviese la luz. Fui a la cocina con la intención de tomar algo caliente. Tenía la garganta seca, veía toda la casa distorsionada y la cocina estaba oscura y fría.

Mareada me preparé un café y abrí el portátil. Mientras se encendía, tenía los ojos fijos en la flor de pascua que había en la ventana. Esa imagen trajo recuerdos de mi infancia que estaban grabados de forma extraña en mi corazón.

Las plantas y las flores del otro lado de la ventana se mecían con el aire ya azul y se extendían, con sus colores vistosos, como un pequeño paisaje. Me sentí bastante mejor.

Con el tiempo y los madrugones, he descubierto que todas las cosas son muy limpias y sencillas en el azul del alba, que si abres la ventana entra un aire transparente y delicioso.

Había quedado en contestar unas preguntas sobre acné para una conocida revista femenina de gran tirada, así que busqué aquel correo. Cuando lo leí parpadee varias veces creyendo que era un sueño o una mala jugada de la fiebre.

Decía así:

Hola Mª José, aquí van las preguntas para la revista X

1. ¿En qué consiste el face mapping?
2. ¿Quién lo practica?
3. ¿Desde cuándo?
4. ¿Para qué sirve?
5. ¿Es una técnica que puedo usar sola?
6. ¿Qué problemas se pueden detectar a través de esta técnica?
7. ¿Me podría describir algunos?

Gracias por tu ayuda!
Un beso

Yo abrí los ojos con la mente en blanco. ¿De qué estaba hablando? Seguí con la mirada fija en la pantalla que flotaba en mi sueño. Le dí otro trago al café y me puse a investigar…

Lo primero que hice fue entrar en pubmed, donde puedes encontrar (como bien te dice al inicio) más de 23 millones de citas bibliográficas de todo lo publicado en la literatura biomédica.

Escribí “face mapping” en el recuadro… 4300 resultados… en los que las palabras “face” y “mapping” no aparecían una junto a la otra… leí los títulos y algunos abstracts…

Nada que ver con acné o dermatología o problemas de la piel. Casi todos se referían al mapeado genético, o eran revistas de neurología que hacían referencia a la inervación sensitiva de la cara y su reflejo (o mapa) en el cerebro.

El título de uno de ellos me pareció bastante interesante: Probabilistic and single-subject retinotopic maps reveal the topographic organization of face patches in the macaque cortex. Resulta que la percepción de la cara es crucial para la supervivencia de los primates que viven en grupos o sociedades, y que unas zonas de su corteza cerebral responden con mayor intensidad a las caras que a los objetos.

La flojera que sentía no me hizo desistir y me di cuenta de que, al menos estaba aprendiendo cosas interesantes, y que el resfriado estaba empezando a mejorar.

También escribí “facemapping” todo junto, por si acaso. 

Cero resultados.

Soy testaruda, me había comprometido a contestar unas preguntas sobre el acné y un simple resfriado no iba a poder conmigo. Además estaba empezando a sentir vergüenza de mi misma. ¿Cómo era posible que no hubiese oído hablar nunca de aquello?

Seguí probando con distintas combinaciones de palabras, añadiendo acné, skin, dermatology… cero resultados…

Estaba distraída pensando en eso, y levanté la cabeza sorprendida al oír la voz de mi hijo pequeño.

“Es normal que no encuentres nada ahí. ¿Por qué no lo buscas en Google como todo el mundo?” Lo dijo todo de golpe como mostrándome su compasión infantil.

Y añadió: “No malgastes energía y vente a abrir los regalos…”

Por la tarde mi cuerpo y mi cabeza no estaban completamente bien, pero mi curiosidad y mi orgullo me llevaron a seguir donde lo había dejado…

Esta vez busqué en Google: “Aproximadamente 15 millones, 300 mil resultados” decía… miles de fotos y videos… había blogs que hablaban del tema, enlaces a Pinterest…

Leí y releí cosas como esta:

“Do you always break out in the same places? According to my Chinese medicine doctor, Dr. Wang Zheng Hu, the location of acne spots on your face can give you an indication of their underlying cause.
Your skin often reflects your internal health, so by analyzing where you get pimples and "mapping" where acne pops up on your face, you can understand what's causing your acne.”

Resulta que… según todos estos post y videos, dependiendo de en qué parte de la cara tengas el acné, significa que puedes tener una u otra enfermedad interna que lo está provocando.

Así, si por ejemplo, el acné lo tienes en la frente las causas pueden ser (cito textualmente); problemas digestivos (dificultad para digerir ciertos alimentos); problemas del intestino delgado; problemas del hígado; horario de sueño irregular; el estrés; los ánimos tristes; estar demasiado preocupado; alimentos azucarados; acumulación de toxinas; productos para el cabello; flequillos; usar gorras sucias / sombreros…

Pero si lo tienes en la barbilla, la cosa cambia. Si los tienes en la barbilla, entonces puedes tener problemas hormonales, o problemas ginecológicos; desequilibrios del riñón…

¿Y si tienes granos entre las cejas? En esto no se ponían de acuerdo. Para unos es que tienes el corazón débil; exceso de alcohol; o exceso de tabaco, mientras que para otros el espacio entre las cejas corresponde al hígado…

Y… ¿qué explicación o evidencia o estudio científico avalaban todas estas afirmaciones?

Ninguna.

En estas páginas y vídeos, sólo hacen referencia a la tradición milenaria china, o a la naturopatía (que es la publicidad que aparece en muchas de ellas).

Hay algunas marcas que lo hacen suyo. Hasta han registrado el nombre, y dicen: As skin therapists, Face Mapping® is our bread and butter. While most clients turn to us to help them offset the evidence of aging, skin in fact records and reveals much more than the mere passage of time. Our skin reflects every facet of the client’s health, habits and lifestyle.

Y siguen, recomendando tratamientos que ellos mismos fabricaban…

Ninguna de las páginas que iba leyendo estaba escrita por médicos, fuesen o no dermatólogos.

Después de leer mucho y pensar sobre el tema, contesté lo siguiente:

“No puedo escribir nada serio sobre esto. No tiene ninguna base científica.”

Y me dormí una larga siesta.

Dormí tranquila y profundamente, sin soñar por primera vez después de mucho tiempo, gracias a la medicina para el resfriado. Fue un sueño sagrado y lleno de ilusión, como una noche de Reyes de mi infancia.


Cuando desperté salí a la calle, dónde estaban esperando mis hijos para pasear junto al mar…

sábado, 27 de diciembre de 2014

¿EXISTE LA PIEL SENSIBLE?

Escribo en este blog porque hay una cosa, sólo una, que quiero decir. A diario hablo con personas que intentan ir siempre hacia delante, personas que luchan silenciosamente pero con ímpetu… que quieren ser felices. Les deseo que lo sean.

Me gusta hacer lo que hago. Quiero seguir escribiendo sobre mi trabajo sea como sea, y espero no cansarme nunca de hacerlo.

Escribir y crecer, esperanza y acción… Aprender.

A las siete y media de la mañana mi cuerpo aún no está completamente despierto; pero, a veces, salgo a correr antes de ir a la consulta.

Era un amanecer frío de diciembre y la luna estaba inmóvil en el cielo. Esa noche había dormido profundamente. Mis pasos resonaban en el azul silencioso, iban quedando escondidos, absorbidos por las paredes… en secreto. La escena era hermosa. El mar resonaba, fuerte, y el aire era limpio. El cielo se movía despacio, tan azul que parecía que iba a disolverme en él.

De pronto, a pesar del rugido de las olas, llegó, como cada día, el silencio del amanecer. El corazón me palpitaba con fuerza y sentía cómo me temblaban los pies… El azul obscuro del cielo fue tomando una tonalidad celeste. Ya se oían los primeros pájaros.

El mar, yo, el cielo…

Al llegar, ella estaba esperándome en la puerta. Sonrió con ojos brillantes y, con las manos en los bolsillos y la cara medio tapada por la bufanda dijo: “Buenos días”. Yo no la reconocí, aunque estaba segura de haberla visto antes. Era guapa, de piernas y brazos largos, pensé que transmitía sensación de tranquilidad. Hablaba con sosiego. “¿Puedes ayudarme? Estoy pasando un mal momento.” Dijo entrecerrando los ojos. “Siempre has sido paciente conmigo…”

Lo siguiente que atrajo mi atención fue una enorme bolsa de plástico que traía en una mano y que parecía contener botes de cremas…

Mirándola con fijeza, dije: “Con mucho gusto” y le devolví la sonrisa.

Empatía significa el deseo de asumir el marco de referencia del otro, una captación exacta de su perspectiva y una vivencia de sus sentimientos… El intento de captar el mundo del otro como si yo fuese ese otro…

Sentir tristeza sin entristecerme…

Evitar usar respuestas estereotipadas, huecas, no repetir de forma mecánica sus mismas palabras. No es sólo un elemento en la comunicación. No sólo hay que percibir lo medible, sino que hay que comprender sus sentimientos y manifestarlos mediante palabras o gestos.

…….


Decimos que una piel es sensible cuando el/la paciente nos cuenta que presenta sensaciones transitorias y desagradables en la piel, que pueden ser de diferente intensidad. Es muy frecuente, hasta un 50% en algunas series, y más en mujeres.

Es una reacción sensorial exagerada frente a múltiples y diferentes factores.

En lugar de “sensibilidad cutánea” debería conocerse como “Autopercepción de sensibilidad cutánea”, ya que suele ser muy subjetivo.

Aunque antes se dudaba de su existencia, hoy en día se considera un síndrome clínico del que existen definiciones y clasificaciones que la describen como la existencia de sensaciones anormales consistentes en prurito, quemazón, dolor, hormigueo, escozor… que aparecen en respuesta a diversos estímulos que pueden ser físicos (radiaciones UV, calor, frio, aire…), químicos (cosméticos, jabones, agua, polución…), psicológicos (estrés), hormonales (ciclos menstruales).

Pueden presentar enrojecimiento, aunque no es un hallazgo constante.

También se conoce como piel reactiva, intolerante o irritable. Estos términos parecen más adecuados, para no confundirla con la alergia de contacto. Ya que, aunque su fisiopatología permanece sin aclarar, se sabe que el mecanismo que subyace no es inmune.

No es una alergia.

Se debe probablemente a un mecanismo de inflamación neurogénica que tiene lugar tras activación de nervios sensitivos terminales de la piel.

Las pieles extremadamente sensibles pueden mostrar una reactividad muy alta a todos los tipos de factores: tópicos, ambientales, (incluida la polución), e internos como estrés o cansancio. Puede presentar fases de crisis (status cosmeticus), que duran días o semanas y durante la cuales, el que las padece no tolera ningún producto.

Existen test diagnósticos; como test del escozor, test de sensibilidad al calor o test de capsaicina. Pero el diagnóstico se basa en la historia clínica fundamentalmente.

Su frecuencia aumenta durante el verano, lo que sugiere que las radiaciones UV puedan ser desencadenantes, aunque no existe asociación con ningún fototipo.

Casi 25% de las mujeres son sensibles a algún compuesto tópico y un 15-20% a factores ambientales, como calor, viento, cambios de temperatura.

Afecta por igual a pieles grasas o secas.

La piel sensible aparece con mayor frecuencia en pacientes con dermatitis atópica o alergias, pero la mayoría no presentan nada de esto.

En algunos pacientes existe una alteración de la barrera cutánea que favorece el contacto con factores desencadenantes. Sin embargo, en la mayoría no existe esta alteración de la barrera, lo que sugiere que piel sensible y piel seca son fenómenos diferentes aunque relacionados, ya que, una piel seca favorece el contacto con los factores que desencadenan la reactividad de esas pieles. Y al revés. De hecho, el uso regular de emolientes mejora los síntomas.

Por otro lado, la presencia de sensaciones anormales y vasodilatación, reflejan la participación del sistema nervioso cutáneo. Neurotransmisores como sustancia P, el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), Péptido intestinal vasoactivo (VIP), pueden provocar inflamación neurogénica con vasodilatación y degranulación de mastocitos.

Se define inflamación neurogénica como la liberación de neuropéptidos (desde las terminaciones nerviosas) dando lugar a inflamación.

Es curioso cómo los factores que pueden desencadenar los síntomas en las pieles reactivas son muy numerosos. Por eso, la mayoría de autores creen que la base está en la participación de receptores transitorios (TRP) en los canales, aunque no se ha podido demostrar. Ya que son las únicas moléculas que pueden ser activadas por todos estos diferentes factores y se expresan en las terminaciones nerviosas, en las células de Merkel y en los queratinocitos. Así que, existirían en ellos unos canales TRP anormales o excesivamente activados.

En definitiva, en las pieles reactivas el nivel de tolerancia es anormalmente bajo.

No afecta sólo a la cara, en ocasiones aparece reactividad en otras zonas como cuero cabelludo, manos, pies, cuello, espalda, genitales, etc

La cara es la zona más frecuentemente afectada y de la que más se quejan los pacientes y dentro de esta los pliegues nasolabiales, que es la zona donde se realizan la mayoría de test. Le sigue las eminencias malares, barbilla, sienes, frente y labio superior.

Es frecuente que nos consulten por tener el cuero cabelludo sensible, y los síntomas aquí son algo diferentes. Es más frecuente el picor y el hormigueo. La caspa no es un síntoma. Los factores desencadenantes son también diferentes: calor, emociones, champus. Su frecuencia aumenta con la edad. El picor en el cuero cabelludo aparece con o sin caspa. De hecho el cuero cabelludo se considera un órgano con terminaciones nerviosas C funcionalmente aberrantes.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
El principal es con los Flushing (enrojecimiento brusco) que sufren los pacientes con rosácea. En ausencia de eritema, el diagnóstico es fácil.

Otras causas posibles de sensaciones anormales sin otros síntomas objetivos son neuropatías, tanto de pequeñas fibras como de grandes. En el cuero cabelludo, además deberíamos incluir la Tricodinia en el diagnóstico diferencial. Esta es una sensación dolorosa en las zonas de alopecia (androgenita, efluvio telogeno, areata, etc)

TRATAMIENTO
No existen estudios controlados, randomizados, doble ciego. El tratamiento se basa en el uso de cosméticos que sean bien tolerados y con efectos calmantes.

Existen muchos productos en el mercado. Recientemente se ha propuesto el uso de T-4-T butilciclohexano, un antagonista selectivo de TRPV1.


Lo ideal es retirar todos los productos que se estén usando y sustituirlos por aquellos con la menor cantidad de ingredientes posibles. Muchos dermatólogos recurrimos a la formulación magistral para personalizar estos tratamientos.
.......

No todo en nuestra profesión es medible.

sábado, 13 de diciembre de 2014

PSORIASIS. MÁS ALLÁ DE LA PIEL

Fui hasta la barra y eché un vistazo a la carta de raciones y tapas. Pedí calamares y un plato de berenjenas.

El camarero que siempre nos atendía dijo: “Marchando!” y con una sonrisa se metió en la cocina. Sólo un cristal trasparente nos separaba.

Me quedé allí mirando cómo preparaban los platos. Tranquilamente, pensando…..

“Qué paz cuando las cosas se hacen así paso a paso.”

Era un placer ver cómo la comida se iba disponiendo de forma ordenada en el plato. Ese ritual convertía el acto de comer en un momento especial. Eso me puso de tan buen humor que casi empecé a canturrear la canción que sonaba de fondo.

Ahora que lo pienso, tengo la impresión de que era inevitable encontrarlo allí. Por casualidades de la vida, hilos distantes se habían unido de repente para arrastrarme hacia esa situación.

En ese momento, un hombre entraba al comedor y al cruzarnos, chocamos. Iba despeinado, tenía pinta desaliñada, auque no sucia y vestía de negro, tal vez para disimular su abultado abdomen. El hombre caminaba con la cabeza gacha y no me reconoció. Yo pensé que lo había visto antes.

Me quedé dándole vueltas a la cabeza, hasta que lo reconocí.

El comedor estaba más vacío que de costumbre, ya que era tarde. La gente comía con calma. Más de la mitad de las mesas estaban vacías, aún así, tardé en decidirme antes de escoger una junto a la ventana. Dejé mis papeles sobre aquella mesa. Desde allí, se veía, abajo, un paseo cubierto de bellas hojas marchitas. Al fondo el mar…

Mientras echaba una ojeada a los papeles iba picando de mi plato, y admito que me quedé mirando cómo comía el hombre de negro. Lo vi disfrutar de cada plato que pedía, devorándolos uno tras otro hasta lanzarse, al final, como en una piscina, sobre una fuente de arroz con leche…


Y así bocado a bocado empecé a pensar en el tema de este post… El hombre de negro era uno de mis pacientes con psoriasis, y uno de los que más estaba costando tratar…

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Obesidad y psoriasis están indudablemente conectadas. Múltiples estudios han ido respaldando esta idea.

Definimos obesidad como un IMC igual o superior a 30. La obesidad y el perímetro abdominal son factores importantes en el síndrome metabólico, junto con alteraciones en los niveles de glucosa, elevación de triglicéridos, reducción de HDL e hipertensión. El síndrome metabólico es mucho más frecuente en pacientes con psoriasis, por lo que estos pacientes tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares (infartos, anginas, ACV) y diabetes tipo II.

Se pensaba que, el que los pacientes con psoriasis padeciesen más obesidad, podría deberse a problemas psicosociales que les llevaban a una vida más sedentaria, tanto por la incomodidad de la enfermedad como por la naturaleza desfigurante y estigmatizante que en ocasiones tiene.

Tanto la obesidad como la psoriasis son estados de inflamación crónica. Los adipocitos además de protegernos del frío, segregan múltiples sustancias llamadas citoquinas (como factor de necrosis tumoral TNF) que son mediadores y promotoras de la inflamación. Así, a mayor cantidad de grasa, mayor inflamación. En los pacientes con psoriasis se han encontrado mayor cantidad de estas citoquinas a nivel de las lesiones de la piel y en las articulaciones, en comparación con personas no afectas.

El TNF alfa, produce aumento de insulina al inducir insulino-resistencia, también hace que las células sanguíneas se peguen a las capas internas de los vasos, esto junto a otros factores inicia los procesos inflamatorios.

La obesidad por tanto, potencia la inflamación de las placas de psoriasis y facilita por otro lado el síndrome metabólico.

En un estudio reciente de un nuevo fármaco para la psoriasis, se vio que aquellos pacientes con un mayor IMC tenían peor respuesta y mejoraban menos que los pacientes con menor IMC a los que se les daba la misma dosis del medicamento. De hecho el tratamiento con ciclosporina, por ejemplo, es mucho más eficaz cuando el paciente pierde peso.

Las enfermedades cardiovasculares son más frecuentes en los pacientes con psoriasis moderada a grave que entre los que no padecen esta enfermedad, debido al mayor riesgo de síndrome metabólico y todo lo que este lleva consigo (diabetes, hipertensión, obesidad y dislipemia).

Hay estudios en los que vieron que incluso en aquellos pacientes en los que no existían otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como hipertensión, dislipemias, tabaco, obesidad, etc, el simple hecho de padecer un psoriasis moderado o grave aumentaba la incidencia de estas enfermedades.

Es por tanto, también un factor de riesgo independiente para padecer un infarto y la causa está probablemente en que es una enfermedad inflamatoria crónica, lo que favorece una mayor formación de placas de ateroma y el daño a las arterias coronarias.

En definitiva, las mismas sustancias implicadas en la formación de la placa de arterioesclerosis (citoquinas) son las causantes de la inflamación en la piel psoriásica. Algunas de estas, como el factor de necrosis tumoral (TNF alfa) o la IL 12 se han investigado para desarrollar fármacos frente a la psoriasis.

La esteatohepatitis o hígado graso no alcohólico es la expresión del síndrome metabólico en el hígado. Va desde una forma leve o esteatosis simple a una hepatitis, hasta llegar a una cirrosis. Antes del diagnóstico, hay que descartar alcoholismo, fármacos hepatotoxicos, enfermedad autoinmune, infección por VHB o VHC. Y el tratamiento se basa en la reducción del IMC.

Tradicionalmente, la psoriasis se consideraba una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que no afectaba a la salud general del que la padecía, una enfermedad "de gente sana", casi "un tipo de piel". Por eso a los pacientes con psoriasis no se les hacía ningún estudio para detectar otras enfermedades.

En los últimos años esto ha cambiado, ya no la consideramos como una enfermedad sólo de la piel, los pacientes con psoriasis padecen con mayor frecuencia una serie de enfermedades potencialmente mortales y que podemos prevenir.

El DERMATOLOGO es, a veces, el único médico que atiende a los pacientes con psoriasis y debe identificar las situaciones de riesgo para prevenir la enfermedad cardiovascular.

domingo, 23 de noviembre de 2014

DIETA, VITAMINAS Y PIEL

En un antiguo episodio de la serie Star Trek, el capitán Kirk se encuentra con un viajero del espacio que transporta como carga a tres hermosas mujeres. De forma accidental, descubren que el secreto de su extraordinaria belleza es una píldora que toman a diario. Sin la píldora, las mujeres se sienten poco atractivas… envejecidas, están de mal humor…

El capitán, entonces, decide dar a las mujeres un placebo para demostrarles que la ilusión de sentirse más atractivas y jóvenes, está sólo en sus mentes. En la serie, ellas toman la pastilla placebo y se sienten jóvenes de nuevo.


¿Son los complementos alimenticios o las vitaminas contenidas en las cremas que nos ofrecen para mejorar el envejecimiento de la piel un placebo?

Sabemos bien que una alimentación deficiente puede provocar enfermedades de la piel. El escorbuto es una de ellas; producida por déficit de vitamina C, hace que la piel y el pelo sean más frágiles y que sangren las encías. O el déficit de ácidos grasos esenciales que provoca eczemas parecidos a los de los pacientes atópicos.

Lo que no sabemos con total certeza es si una persona que se alimenta correctamente y que, por lo tanto, está bien nutrida puede mejorar aún más su aspecto tomando un mayor aporte de nutrientes en forma de preparados comerciales.

Habría que precisar mejor cuales son las cantidades diarias necesarias para una correcta nutrición y comprobar si realmente alcanzamos esas cantidades con nuestra dieta habitual. Normalmente lo que vemos en lo envases de alimentos como CDR (Cantidad Diaria Recomendada), son las cantidades que se consideran mínimas y hay autores que consideran que estas no son suficientes. Además las necesidades cambian con la edad, el sexo, el embarazo, la situación personal de cada uno, etc.

Sí se sabe que tanto la glicación como la oxidación, son procesos que afectan y contribuyen al envejecimiento.

La glicación se produce cuando una molécula de azúcar (glucosa o fructosa) se une a proteinas o grasas. Es algo que ocurre con el envejecimiento y está implicado en enfermedades como cataratas, disminución de la contractilidad cardíaca, disminución de la elasticidad de la piel, diabetes, etc.

La glicación puede se externa o interna, es decir, podemos ingerir productos que ya han sufrido este proceso o puede ocurrir en nuestro organismo.

Cuando cocinamos a temperaturas elevadas, los azúcares se unen a proteinas y grasas originando lo que conocemos como productos de glicación avanzada AGE. Por ejemplo carnes a la brasa muy hechas, o el pan demasiado tostado, refrescos de colores obscuros, etc, etc.

Estos productos son proinflamatorios y se acumulan en nuestro organismo favoreciendo enfermedades neurodegenerativas, diabetes, fibrosis pulmonar, etc.

Los que conocemos como productos finales de glicación avanzada (AGE son las iniciales en inglés) son muy estables y difíciles de erradicar del cuerpo. La glicación afecta a la elastina y colágeno provocando un daño casi imposible de reparar. Esto empeora con la exposición a radiaciones ultravioletas.

Hay alimentos que contienen altos niveles de AGEs, pero también hay alimentos que inhiben la producción de AGE, como la canela, el clavo, orégano, pimienta de Jamaica, y otros.

Una dieta con bajo índice glucémico (baja en azúcares) puede reducir los niveles de glucosa en suero, inhibiendo la formación de AGE.

El resveratrol es una sustancia derivada de la fermentación de la uva roja, es un potente antioxidante y también se ha demostrado que tiene efecto antiaging al modular las sirtuinas.

Otras sustancias que puede inhibir la formación de AGE son aspirina, carnosina, metformina, y el ácido alfa-lipoico. Algunos cosméticos antienvejecimiento están incorporando carnosina y ácido alfa lipoico. No está claro si su aplicación tópica tiene efecto sobre la glicación ya existente o es sólo preventivo.

La protección solar sí que tiene efecto inhibidor sobre la glicación de la piel y debe ser utilizado diariamente por muchas razones, incluida la prevención del cáncer de piel.

El envejecimiento acelerado por glicación es un fenómeno relativamente nuevo, ya que el uso de agentes aromatizantes (como el jarabe de maíz de alto contenido en fructosa) y otros similares, existen en nuestra dieta desde hace sólo unos 50 años.

Oxidación.

El daño oxidativo es inevitable ya que vivimos en un entorno rico en oxigeno, necesario para la vida humana. Es paradójico que en cada respiración el oxigeno que nos da la vida va oxidando nuestros tejidos y conduciéndonos hacia la muerte.

Pero… tranquilos, hemos desarrollado mecanismos que retrasan este daño.

La radiación ultravioleta del sol también produce especies reactivas del oxígeno.

El antioxidante primario en la piel es la vitamina E, esto lo hace con ayuda de la vitamina C, que se considera un antioxidante secundario. Estas vitaminas, junto con la vitamina A que también contribuye, tienen que ser ingeridas con la dieta.

En cuanto a los productos que aplicamos sobre la piel, todos los principios activos contenidos en los cosméticos entran dentro de alguna de las siguientes categorías: Vitaminas, lipidos, hidratantes, productos botánicos, metales, exfoliantes, peptidos, antioxidantes, factores de crecimiento y fotoprotectores.

Las vitaminas más usadas en los cosméticos son: E, C y B. (No comentamos aquí el resto de principios activos como retinoides, etc)

La vitamina E (como hemos visto antes), es un potente antioxidante y tiene también acción fotoprotectora. No puede fabricarla nuestro cuerpo, así que tenemos que ingerirla a través de alimentos como verduras frescas, aceites vegetales, cereales y nueces.

La vitamina E es el mayor antioxidante celular y es uno de los principios activos más usados en cosmética. Se llama vitamina E por la palabra inglesa “Eight” (ocho) ya que la componen cuatro tocoferoles y cuatro tocotrienoles. En el ser humano, la forma más abundante y potente es el alfa-tocoferol. Se utiliza en cosmética por su efecto fotoprotector, y de forma oral en dermatitis atópica como tratamiento adyuvante. Junto con la vit C, se usa también, en preparados tópicos despigmentantes.

Tanto la vitamina E como la C son antioxidantes que evitan entre otras cosas el daño de las radiaciones solares sobre la piel, de ahí que se consideren “fotoprotectores”. Aplicada sobre la piel antes de la exposición a radiaciones ultravioletas, reduce las reacciones inflamatorias y los daños a largo plazo como fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

No se ha demostrado que la suplementación de la dieta con más vitamina E aumente sus efectos fotoprotectores sobre la piel.

La mayoría de plantas y animales son capaces de sintetizar vitamina C, no así el ser humano que tiene que adquirirla a través de la dieta. Se encuentra principalmente en frutas (cítricos) y vegetales. Tomar suplementos de vitamina C, no hace que haya un gran aumento de esta en la piel, aplicarla sobre la piel en las concentraciones adecuadas si puede ser beneficioso.

La vitamina C también es necesaria para la síntesis de colágeno, por eso cuando se padece escorbuto ( un déficit de ingesta de vitamina C) la piel se hace más frágil con sangrados frecuentes, entre otros síntomas.

Se ha comprobado que aplicar cremas con vitamina C aumenta la producción de colágeno.

Las cremas fotoprotectoras sólo bloquean un 55% de radicales libres originados por las radiaciones UVA, que pueden provocar, entre otros, cáncer de piel. Por eso estas deben usarse junto con cremas que contengan vitaminas antioxidantes.

Las cremas con vitaminas deben usarse a diario y antes de la exposición al sol.

La vitamina B también se utiliza en dermatología en forma de vitamina B3 (niacinamida) y provitamina B5 (pantenol), por ejemplo en el tratamiento del acné. Sus usos cosméticos incluyen el tratamiento de la piel seca y fotoenvejecida, manchas, flacidez, etc.

El déficit de vitamina B3 (nicotinamida o vitamina PP) provoca una enfermedad conocida como pelagra, en la que son característicos los eczemas entre otro síntomas.
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En definitiva, lo que es cierto es lo que todos intuimos de una u otra forma, que la gente que no come bien, no tiene buen aspecto y que las cremas son una ayuda para vernos mejor.


Os dejo la lista de Spotify (Café, libros...) que ha esto sonando mientras escribía este post