domingo, 1 de marzo de 2015

DERMATOLOGÍA Y COCINA

Cuando era niña, mi abuela tomaba las decisiones culinarias. Nadie se atrevía a contradecirla y mucho menos a hacer comentarios críticos. No era una mujer dispuesta a recibir sugerencias.

Nos servía contundentes platos de cocina andaluza que guardaba en su cabeza y que, preparados con amor, resultaban deliciosos… Legumbres estofadas, cazuelas, sopas, gazpachos…

Yo, acurrucada en un rincón de la cocina, mecida por aquellos aromas, leía historias de héroes imposibles...

Somos herederos de una cultura donde el desprecio por los placeres terrenales era una virtud y las costumbres ascéticas se consideraban buenas para la salud. Así que, mezclar libros donde se describe cómo preparar suculentos y placenteros manjares con otros concernientes al cuerpo, sus funciones y padecimientos, puede parecer hasta de mal gusto.

Pero como, en la variedad está el sabor, las novelas y los libros de cocina forman parte de mi vida a la par que los de dermatología.

Todos reinan por igual en mi cocina… en un lugar espacioso, luminoso… estantes repletos de libros impregnados con los aromas de miles de cocimientos. Mezclados con utensilios de un material indeterminado… que con el paso del tiempo y el calor de los fogones, han ido perdiendo su forma y color originales.

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Las alusiones al mundo de los fogones son abundantes en dermatología, una especialidad eminentemente descriptiva y en la que disponemos de un amplio “bufé” de signos y síntomas.

La comida nos ayuda a trabajar al permitirnos describir el color de las lesiones que estamos viendo; como en las manchas de “café con leche”, o las costras “melicéricas” (color miel) de las infecciones por estafilococos.

La textura también es importante... describimos como “orejas de coliflor” a la forma que toman los apéndices auriculares cuando sufren ciertas enfermedades inflamatorias crónicas. Y qué decir de la famosa “piel de naranja” que tanto nos atormenta a las mujeres, o el exudado “caseoso” (como suero de leche)…

Las glándulas olfativas perciben aromas que recuerdan al olor dulzón de la “uva fermentada” en las infecciones por pseudomonas. Incluso a algún dermatólogo le vino a la cabeza el olor de la “cerveza rancia” al acercarse a un paciente con escrofulodermas provocadas por el Micobacterium Tuberculosis.

Al explicar a los pacientes como tomar o aplicarse un tratamiento usamos analogías culinarias. Así, una pequeña cantidad de crema, la describimos como del tamaño de un garbanzo o de un grano de arroz.

Las pulgas hacen picaduras que se agrupan de tres en tres y las conocemos como “desayuno, comida y cena”.

En nuestra carta, comenzamos con los platos de carne; la “piel de gallina” define el aspecto de la queratosis pilar, y los “dedos en salchicha” a la artritis psoriásica.

El pescado hace su aparición en el segundo plato con las “erupciones asalmonadas” de, entre otras, la enfermedad de Still.

Y para condimentar los platos, tenemos los “granos de sal” (manchas de Koplik) del sarampión, la “pigmentación en sal y pimienta” de la esclerodermia y las “manchas de pimienta” de la Púrpura pigmentada progresiva.

Llegados al postre, las referencias a las frutas aparecen también en nuestros libros, así cuando exploramos las lesiones de lupus vulgar, vemos “jalea de manzana”. “Fresas” en la nariz de un paciente con rinofima o en la lengua de otro con escarlatina, y los hemangiomas congénitos pueden ser de dos tipos: de fresa o de cereza.

Un niño con una erupción en “grosella negra” podría tener xeroderma pigmentoso. Y un cabello fino, como “pelusa de melocotón” puede verse en el hipotiroidismo o en una chica con anorexia nerviosa.
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Recuerdo la cocina de mi abuela, allí presencié el misterio de la unión entre la levadura, la harina y el agua. El movimiento de sus manos, como una bailarina, al preparar la masa que luego crecía y cobraba vida… Y yo sentada en un rincón, inmersa en el calor del horno y la fragancia de aquel proceso milagroso, leía y soñaba…

lunes, 2 de febrero de 2015

RESPUESTAS MIR 2.0 2015 - Dermatología y Cirugía Plástica

El domingo desperté con el ruido del viento que arrastraba las últimas nubes. Arropada entre sabanas pensé con alegría que era el día señalado. Un día que se repetía cada año desde hacía cinco y sonreí. Quizá porque esperaba algo. Quizá porque yo había vivido un día como ese...

Cuando al fin me levanté, medio dormida aún, era ya una mañana resplandeciente. Mi hijo pequeño estaba allí, en la cocina, de espaldas. Esperando. Al volverse y decirme “Hola”, me desperté de golpe.

Abrió la nevera y puso cara de súplica mientras sacaba los ingredientes para hacer unos creps. “Estás muy dormida… ¿vas a poder hacerlos?” “Sin problema”.

Se me iba aclarando la vista con la alegría de moverme por la cocina, haciendo lo que tanto me gusta… La luz de la ventana dejaba ver un cielo azul pastel, inmenso, que lo llenaba todo…

En medio de aquella luz, mi hijo, que se había sentado en la silla con las rodillas recogidas sobre su pecho, miraba la tele… Junto a la ventana, las plantas brillaban de verde frescor y a lo lejos, las últimas nubecillas se deslizaban por el cielo.

“¿Quiénes son Rosa y Tomás?” me preguntó “Tienes un grupo de whatsApp con ellos: MIR 2.0 y te están escribiendo ahora…”

Le expliqué que eran compañeros de mi trabajo, dermatólogos, pero algo me oprimía el pecho y le hablé de la importancia de la amistad, la generosidad, de cómo puedes llegar a sentir verdadero afecto y admiración por personas que prácticamente no ves.

También le conté el año que dediqué a preparar ese mismo examen, las horas de estudio…

Si lo miro con perspectiva, parece que todo ese año pasó en un abrir y cerrar de ojos. Y la experiencia… ¿ha sido positiva para mi? Sí, sin duda.

Tomás se ha encargado de todo el trabajo este año, Rosa y yo nos hemos limitado a copiar las preguntas y los tres juntos hemos discutido las respuestas…

A mi nunca me ha gustado mirar al pasado, y tampoco suelo pensar demasiado en el futuro, pero se por experiencia, que el examen MIR, con todos sus defectos, es la única puerta para que miles de médicos puedan formarse en diferentes especialidades y así seguir haciendo aquello que más desean… trabajar ayudando a los demás.

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PREGUNTA 27:
Un hombre de 68 años consulta por una pérdida del estado general en forma de astenia y anorexia y pérdida de 12 kg en los últimos 3 meses. La exploración física únicamente muestra un paciente delgado y la lesión en la planta de los pies que puede observarse en la figura 14. ¿Cuál le parece el diagnóstico más probable y/o actitud más adecuada?

1.     Buscaría factores de inmunodepresión, pues la lesión parece corresponder a una sarna noruega.
2.     La lesión cutánea parece una callosidad en una zona de apoyo fisiológico, por lo que de momento, no la consideraría relacionada con la pérdida del estado general.
3.     La lesión sugiere una forma palmo-plantar de psoriasis.
4.     Parece una forma de queratosis seborreica difusa asociada a la edad.
5.     Sugiere una queratodermia plantar paraneoplásica.

Respuesta correcta: 5.
En el contexto en el que se desarrolla la pregunta, con los tres de los síntomas de alarma de neoplasia oculta presentes (astenia, anorexia  y pérdida de peso de más del 10% en menos de seis meses), hay que pensar en una queratodermia palmoplantar paraneoplásica. Generalmente aparece como  secundario a adenocarcinomas, relacionado por una segregación de queratina 20 mutada y BRC1 por mutaciones en el gen 17q21

PREGUNTA 28:
Pregunta vinculada a la imagen nº 14

Supongamos que el paciente no refiere ningún antecedente familiar de interés, nunca ha tomado drogas ilícitas ni recibe tratamiento médico habitual. Una analítica realizada en una mutua privada muestra una anemia microcítica e hipocroma, una función tiroidea normal, una serología para el VIH negativa y una determinación de arsénico también negativa. La radiografía de tórax es normal. Para proseguir el estudio se podrían realizar numerosas pruebas. ¿Cuál cree Ud. que nos podría ayudar más en este momento?
1.     Un aspirado de médula ósea.
2.     Un estudio inmunológico completo con ANA, ANCA y complemento.
3.     No haría más pruebas inmediatamente y seguiría la evolución clínica durante un mes.
4.     Una fibrogastroscopia.
5.     Una biopsia de la lesión plantar.

Respuesta correcta: 4
Las anemias microcíticas e hipocromas sugieren pérdida de sangre de manera crónica. A sabiendas de esto y vista la explicación de la pregunta anterior, la respuesta correcta sería la 4, si seguimos pensando en un adenocarcinoma, posiblemente de esófago (nos faltan datos para saber si es una acroqueratosis de Bazex). Por curiosidad: la biopsia de la lesión no aportaría información alguna que permitiera el diagnóstico

PREGUNTA 31:
Pregunta vinculada a la imagen nº 16.



Paciente de 84 años que presenta una lesión tumoral ulcerada que se muestra en el cuero cabelludo de más de 20 años de evolución. No adenopatías locoregionales palpables. Evidentemente, la lesión deberá ser biopsiada para confirmación diagnóstica, pero a priori, ¿cuál de los siguientes diagnósticos le parece más probable?

1.     Tumor de células de Merkel.
2.     Carcinoma basocelular.
3.     Carcinoma escamoso.
4.     Melanoma maligno amelanótico.
5.     Linfoma cutáneo de células B.


Respuesta correcta: 2
Esta respuesta puede responderse sólo con leerla, sin ver la foto: con 20 años de evolución, únicamente puede corresponder a un carcinoma basocelular. El resto de las opciones no tienen un tiempo de evolución tan largo o dan efectación adenopática. La foto confirma ese diagnóstico, (carcinoma basocelular variedad Ulcus rodens)

PREGUNTA 32: 
En caso de tratar a la paciente quirúrgicamente con márgenes de resección adecuados, ¿qué pronóstico considera más probable?
1. Curación muy probable con moderada posibilidad de recidiva local y muy remota posibildad de metástasis a distancia.
2. Recidiva local con una probabilidad aproximada del 50%.
3. Probabilidad de metástasis ganglionares superior al 50%.
4. Probabilidad de metástasis a distancia superior al 30%.
5. En este caso no debe plantearse el tratamiento quirúrgico como única opción terapéutica.

Respuesta correcta: 1


Dado que damos como bueno el diagnóstico de carcinoma basocelular, y si decidimos optar por el tratamiento quirúrgico, que es el de elección, se trata de un tumor con agresividad local y pocas posibilidades de ocasionar enfermedad a distancia. Sin embargo, han escogido un caso bastante extremo con una lesión muy grande y no sabemos las comorbilidades de la paciente. A día de hoy existen otras alternativas terapéuticas para el tratamiento del carcinoma basocelular irresecable (vismodegib), con lo que abre la puerta a la respuesta nº 5 (en este caso probablemente esta pregunta sería impugnable).


PREGUNTA 135:
Joven que acude a urgencias por quemadura por llama de segundo grado del 10% de la superficie corporal, afectando al brazo derecho de forma extensa y circular. No se halla pulso arterial en la mano medido por doppler. ¿Cuál es el tratamiento de elección?

1- Curas con sulfadiacina argéntica oclusivas y evaluación de la profundidad a la semana.
2- Drenajes linfáticos y valorar un by-pass vascular.
3- Escarotomia o incisiones de descompresión de urgencia.
4- Conducta expectante.
5- Amputación de la extremidad.


Respuesta correcta: 3
La pregunta tiene trampa: habla de una quemadura del 10% de la superficie corporal y el tratamiento de elección para quemaduras de segundo grado menores del 20% del BSA debe ser tópico y vigilar. Sin embargo hay un signo de alarma: no tiene pulso arterial y la quemadura es circunferencial al miembro. Esto supone una emergencia que, de dejarse evolucionar, comprometerá la viabilidad del miembro afecto y terminar en amputación: hay que realizar una escarotomía de urgencia con la finalidad aliviar la presión del tercer espacio sobre el tronco vascular arterial

PREGUNTA 145:
¿Cuál de las siguientes enfermedades cutáneas está asociada con la enfermedad celiaca?
1.     Dermatitis atópica.
2.     Dermatitis herpetiforme.
3.     Moluscum contagioso.
4.     Granuloma anular.
5.     Rosácea.

Respuesta correcta: 2
Clásicamente, la dermatitis herpetiforme es la manifestación cutánea de la enfermedad celíaca. Todos los pacientes con dermatitis herpetiforme tienen hipersensiblidad al gluten en algún grado, por lo que ésta puede ser asintomática desde el punto de vista digestivo (esto es, no todos los pacientes celíacos tienen dermatitis herpetiforme)


PREGUNTA 25 (ectópica):
Pregunta vinculada a la imagen nº 13.


Un hombre de 31 años refiere una clínica de inicio brusco de escalofríos, fiebre alta, dolores articulares y musculares, exantema máculo-papular de predominio en extremidades, dolor de cabeza y fotofobia. No refiere ningún antecedente patológico de interés ni viaje al extranjero en los últimos años. No es consciente de la existencia de enfermedades transmisibles en su entorno inmediato. Vive en una zona residencial suburbana del levante español.
En la exploración física destaca la escara de color negruzco que puede observarse en la imagen.
Señale el vector transmisor de la enfermedad que con más probabilidad presenta el paciente.
1.     Ixodes ricinus.
2.     Riphicephalus sanguineus.
3.     Aedes aegypti.
4.     Pediculosis corporis.
5.     Dermacentor variabilis.



Respuesta correcta: 2

Pregunta difícil: el cuadro que nos cuenta es el de una Fiebre botonosa mediterránea (nunca mejor dicho y pista importantísima, ahora veremos por qué): la presencia de un cuadro de inicio brusco, con fotofobia, mialgias y, sobretodo, de la “tache noire” (mancha negra) deben hacernos pensar en ese cuadro y no en la Enfermedad de Lyme, que además de una clínica distinta, es más típica en climas más fríos que el Levante. El vector de la FBM es la garrapata del perro o Rhipicephalus sanguineus. El del Lyme es el Ixodes ricinus.

miércoles, 7 de enero de 2015

FACE MAPPING

Abrí los ojos. El azul oscuro del amanecer del día de Reyes y la fiebre hacía que todo me pareciera borroso. No distinguía bien el límite entre el sueño y la realidad. Había soñado que hacía frío y que iba corriendo hasta la orilla del mar y me zambullía. Con lo friolera que soy, este era el peor sueño que podía tener. 

Era la hora de levantarse e ir a ver qué habían dejado bajo el árbol de plástico.

Pero tenía frío, sencillamente, tenía frío. Sentía las manos y los pies cada vez más helados, a pesar de que todo mi cuerpo estaba ardiendo. Temblando bajé las escaleras, sentía que estaba luchando contra algo terriblemente grande. Y, por primera vez en muchos años, pensé que podía ser vencida por un simple resfriado.

Cuando saliese el sol y todos bajaran al salón, quizá encontraría algo que me hiciera reír a carcajadas. Ojala lloviese la luz. Fui a la cocina con la intención de tomar algo caliente. Tenía la garganta seca, veía toda la casa distorsionada y la cocina estaba oscura y fría.

Mareada me preparé un café y abrí el portátil. Mientras se encendía, tenía los ojos fijos en la flor de pascua que había en la ventana. Esa imagen trajo recuerdos de mi infancia que estaban grabados de forma extraña en mi corazón.

Las plantas y las flores del otro lado de la ventana se mecían con el aire ya azul y se extendían, con sus colores vistosos, como un pequeño paisaje. Me sentí bastante mejor.

Con el tiempo y los madrugones, he descubierto que todas las cosas son muy limpias y sencillas en el azul del alba, que si abres la ventana entra un aire transparente y delicioso.

Había quedado en contestar unas preguntas sobre acné para una conocida revista femenina de gran tirada, así que busqué aquel correo. Cuando lo leí parpadee varias veces creyendo que era un sueño o una mala jugada de la fiebre.

Decía así:

Hola Mª José, aquí van las preguntas para la revista X

1. ¿En qué consiste el face mapping?
2. ¿Quién lo practica?
3. ¿Desde cuándo?
4. ¿Para qué sirve?
5. ¿Es una técnica que puedo usar sola?
6. ¿Qué problemas se pueden detectar a través de esta técnica?
7. ¿Me podría describir algunos?

Gracias por tu ayuda!
Un beso

Yo abrí los ojos con la mente en blanco. ¿De qué estaba hablando? Seguí con la mirada fija en la pantalla que flotaba en mi sueño. Le dí otro trago al café y me puse a investigar…

Lo primero que hice fue entrar en pubmed, donde puedes encontrar (como bien te dice al inicio) más de 23 millones de citas bibliográficas de todo lo publicado en la literatura biomédica.

Escribí “face mapping” en el recuadro… 4300 resultados… en los que las palabras “face” y “mapping” no aparecían una junto a la otra… leí los títulos y algunos abstracts…

Nada que ver con acné o dermatología o problemas de la piel. Casi todos se referían al mapeado genético, o eran revistas de neurología que hacían referencia a la inervación sensitiva de la cara y su reflejo (o mapa) en el cerebro.

El título de uno de ellos me pareció bastante interesante: Probabilistic and single-subject retinotopic maps reveal the topographic organization of face patches in the macaque cortex. Resulta que la percepción de la cara es crucial para la supervivencia de los primates que viven en grupos o sociedades, y que unas zonas de su corteza cerebral responden con mayor intensidad a las caras que a los objetos.

La flojera que sentía no me hizo desistir y me di cuenta de que, al menos estaba aprendiendo cosas interesantes, y que el resfriado estaba empezando a mejorar.

También escribí “facemapping” todo junto, por si acaso. 

Cero resultados.

Soy testaruda, me había comprometido a contestar unas preguntas sobre el acné y un simple resfriado no iba a poder conmigo. Además estaba empezando a sentir vergüenza de mi misma. ¿Cómo era posible que no hubiese oído hablar nunca de aquello?

Seguí probando con distintas combinaciones de palabras, añadiendo acné, skin, dermatology… cero resultados…

Estaba distraída pensando en eso, y levanté la cabeza sorprendida al oír la voz de mi hijo pequeño.

“Es normal que no encuentres nada ahí. ¿Por qué no lo buscas en Google como todo el mundo?” Lo dijo todo de golpe como mostrándome su compasión infantil.

Y añadió: “No malgastes energía y vente a abrir los regalos…”

Por la tarde mi cuerpo y mi cabeza no estaban completamente bien, pero mi curiosidad y mi orgullo me llevaron a seguir donde lo había dejado…

Esta vez busqué en Google: “Aproximadamente 15 millones, 300 mil resultados” decía… miles de fotos y videos… había blogs que hablaban del tema, enlaces a Pinterest…

Leí y releí cosas como esta:

“Do you always break out in the same places? According to my Chinese medicine doctor, Dr. Wang Zheng Hu, the location of acne spots on your face can give you an indication of their underlying cause.
Your skin often reflects your internal health, so by analyzing where you get pimples and "mapping" where acne pops up on your face, you can understand what's causing your acne.”

Resulta que… según todos estos post y videos, dependiendo de en qué parte de la cara tengas el acné, significa que puedes tener una u otra enfermedad interna que lo está provocando.

Así, si por ejemplo, el acné lo tienes en la frente las causas pueden ser (cito textualmente); problemas digestivos (dificultad para digerir ciertos alimentos); problemas del intestino delgado; problemas del hígado; horario de sueño irregular; el estrés; los ánimos tristes; estar demasiado preocupado; alimentos azucarados; acumulación de toxinas; productos para el cabello; flequillos; usar gorras sucias / sombreros…

Pero si lo tienes en la barbilla, la cosa cambia. Si los tienes en la barbilla, entonces puedes tener problemas hormonales, o problemas ginecológicos; desequilibrios del riñón…

¿Y si tienes granos entre las cejas? En esto no se ponían de acuerdo. Para unos es que tienes el corazón débil; exceso de alcohol; o exceso de tabaco, mientras que para otros el espacio entre las cejas corresponde al hígado…

Y… ¿qué explicación o evidencia o estudio científico avalaban todas estas afirmaciones?

Ninguna.

En estas páginas y vídeos, sólo hacen referencia a la tradición milenaria china, o a la naturopatía (que es la publicidad que aparece en muchas de ellas).

Hay algunas marcas que lo hacen suyo. Hasta han registrado el nombre, y dicen: As skin therapists, Face Mapping® is our bread and butter. While most clients turn to us to help them offset the evidence of aging, skin in fact records and reveals much more than the mere passage of time. Our skin reflects every facet of the client’s health, habits and lifestyle.

Y siguen, recomendando tratamientos que ellos mismos fabricaban…

Ninguna de las páginas que iba leyendo estaba escrita por médicos, fuesen o no dermatólogos.

Después de leer mucho y pensar sobre el tema, contesté lo siguiente:

“No puedo escribir nada serio sobre esto. No tiene ninguna base científica.”

Y me dormí una larga siesta.

Dormí tranquila y profundamente, sin soñar por primera vez después de mucho tiempo, gracias a la medicina para el resfriado. Fue un sueño sagrado y lleno de ilusión, como una noche de Reyes de mi infancia.


Cuando desperté salí a la calle, dónde estaban esperando mis hijos para pasear junto al mar…

sábado, 27 de diciembre de 2014

¿EXISTE LA PIEL SENSIBLE?

Escribo en este blog porque hay una cosa, sólo una, que quiero decir. A diario hablo con personas que intentan ir siempre hacia delante, personas que luchan silenciosamente pero con ímpetu… que quieren ser felices. Les deseo que lo sean.

Me gusta hacer lo que hago. Quiero seguir escribiendo sobre mi trabajo sea como sea, y espero no cansarme nunca de hacerlo.

Escribir y crecer, esperanza y acción… Aprender.

A las siete y media de la mañana mi cuerpo aún no está completamente despierto; pero, a veces, salgo a correr antes de ir a la consulta.

Era un amanecer frío de diciembre y la luna estaba inmóvil en el cielo. Esa noche había dormido profundamente. Mis pasos resonaban en el azul silencioso, iban quedando escondidos, absorbidos por las paredes… en secreto. La escena era hermosa. El mar resonaba, fuerte, y el aire era limpio. El cielo se movía despacio, tan azul que parecía que iba a disolverme en él.

De pronto, a pesar del rugido de las olas, llegó, como cada día, el silencio del amanecer. El corazón me palpitaba con fuerza y sentía cómo me temblaban los pies… El azul obscuro del cielo fue tomando una tonalidad celeste. Ya se oían los primeros pájaros.

El mar, yo, el cielo…

Al llegar, ella estaba esperándome en la puerta. Sonrió con ojos brillantes y, con las manos en los bolsillos y la cara medio tapada por la bufanda dijo: “Buenos días”. Yo no la reconocí, aunque estaba segura de haberla visto antes. Era guapa, de piernas y brazos largos, pensé que transmitía sensación de tranquilidad. Hablaba con sosiego. “¿Puedes ayudarme? Estoy pasando un mal momento.” Dijo entrecerrando los ojos. “Siempre has sido paciente conmigo…”

Lo siguiente que atrajo mi atención fue una enorme bolsa de plástico que traía en una mano y que parecía contener botes de cremas…

Mirándola con fijeza, dije: “Con mucho gusto” y le devolví la sonrisa.

Empatía significa el deseo de asumir el marco de referencia del otro, una captación exacta de su perspectiva y una vivencia de sus sentimientos… El intento de captar el mundo del otro como si yo fuese ese otro…

Sentir tristeza sin entristecerme…

Evitar usar respuestas estereotipadas, huecas, no repetir de forma mecánica sus mismas palabras. No es sólo un elemento en la comunicación. No sólo hay que percibir lo medible, sino que hay que comprender sus sentimientos y manifestarlos mediante palabras o gestos.

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Decimos que una piel es sensible cuando el/la paciente nos cuenta que presenta sensaciones transitorias y desagradables en la piel, que pueden ser de diferente intensidad. Es muy frecuente, hasta un 50% en algunas series, y más en mujeres.

Es una reacción sensorial exagerada frente a múltiples y diferentes factores.

En lugar de “sensibilidad cutánea” debería conocerse como “Autopercepción de sensibilidad cutánea”, ya que suele ser muy subjetivo.

Aunque antes se dudaba de su existencia, hoy en día se considera un síndrome clínico del que existen definiciones y clasificaciones que la describen como la existencia de sensaciones anormales consistentes en prurito, quemazón, dolor, hormigueo, escozor… que aparecen en respuesta a diversos estímulos que pueden ser físicos (radiaciones UV, calor, frio, aire…), químicos (cosméticos, jabones, agua, polución…), psicológicos (estrés), hormonales (ciclos menstruales).

Pueden presentar enrojecimiento, aunque no es un hallazgo constante.

También se conoce como piel reactiva, intolerante o irritable. Estos términos parecen más adecuados, para no confundirla con la alergia de contacto. Ya que, aunque su fisiopatología permanece sin aclarar, se sabe que el mecanismo que subyace no es inmune.

No es una alergia.

Se debe probablemente a un mecanismo de inflamación neurogénica que tiene lugar tras activación de nervios sensitivos terminales de la piel.

Las pieles extremadamente sensibles pueden mostrar una reactividad muy alta a todos los tipos de factores: tópicos, ambientales, (incluida la polución), e internos como estrés o cansancio. Puede presentar fases de crisis (status cosmeticus), que duran días o semanas y durante la cuales, el que las padece no tolera ningún producto.

Existen test diagnósticos; como test del escozor, test de sensibilidad al calor o test de capsaicina. Pero el diagnóstico se basa en la historia clínica fundamentalmente.

Su frecuencia aumenta durante el verano, lo que sugiere que las radiaciones UV puedan ser desencadenantes, aunque no existe asociación con ningún fototipo.

Casi 25% de las mujeres son sensibles a algún compuesto tópico y un 15-20% a factores ambientales, como calor, viento, cambios de temperatura.

Afecta por igual a pieles grasas o secas.

La piel sensible aparece con mayor frecuencia en pacientes con dermatitis atópica o alergias, pero la mayoría no presentan nada de esto.

En algunos pacientes existe una alteración de la barrera cutánea que favorece el contacto con factores desencadenantes. Sin embargo, en la mayoría no existe esta alteración de la barrera, lo que sugiere que piel sensible y piel seca son fenómenos diferentes aunque relacionados, ya que, una piel seca favorece el contacto con los factores que desencadenan la reactividad de esas pieles. Y al revés. De hecho, el uso regular de emolientes mejora los síntomas.

Por otro lado, la presencia de sensaciones anormales y vasodilatación, reflejan la participación del sistema nervioso cutáneo. Neurotransmisores como sustancia P, el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), Péptido intestinal vasoactivo (VIP), pueden provocar inflamación neurogénica con vasodilatación y degranulación de mastocitos.

Se define inflamación neurogénica como la liberación de neuropéptidos (desde las terminaciones nerviosas) dando lugar a inflamación.

Es curioso cómo los factores que pueden desencadenar los síntomas en las pieles reactivas son muy numerosos. Por eso, la mayoría de autores creen que la base está en la participación de receptores transitorios (TRP) en los canales, aunque no se ha podido demostrar. Ya que son las únicas moléculas que pueden ser activadas por todos estos diferentes factores y se expresan en las terminaciones nerviosas, en las células de Merkel y en los queratinocitos. Así que, existirían en ellos unos canales TRP anormales o excesivamente activados.

En definitiva, en las pieles reactivas el nivel de tolerancia es anormalmente bajo.

No afecta sólo a la cara, en ocasiones aparece reactividad en otras zonas como cuero cabelludo, manos, pies, cuello, espalda, genitales, etc

La cara es la zona más frecuentemente afectada y de la que más se quejan los pacientes y dentro de esta los pliegues nasolabiales, que es la zona donde se realizan la mayoría de test. Le sigue las eminencias malares, barbilla, sienes, frente y labio superior.

Es frecuente que nos consulten por tener el cuero cabelludo sensible, y los síntomas aquí son algo diferentes. Es más frecuente el picor y el hormigueo. La caspa no es un síntoma. Los factores desencadenantes son también diferentes: calor, emociones, champus. Su frecuencia aumenta con la edad. El picor en el cuero cabelludo aparece con o sin caspa. De hecho el cuero cabelludo se considera un órgano con terminaciones nerviosas C funcionalmente aberrantes.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
El principal es con los Flushing (enrojecimiento brusco) que sufren los pacientes con rosácea. En ausencia de eritema, el diagnóstico es fácil.

Otras causas posibles de sensaciones anormales sin otros síntomas objetivos son neuropatías, tanto de pequeñas fibras como de grandes. En el cuero cabelludo, además deberíamos incluir la Tricodinia en el diagnóstico diferencial. Esta es una sensación dolorosa en las zonas de alopecia (androgenita, efluvio telogeno, areata, etc)

TRATAMIENTO
No existen estudios controlados, randomizados, doble ciego. El tratamiento se basa en el uso de cosméticos que sean bien tolerados y con efectos calmantes.

Existen muchos productos en el mercado. Recientemente se ha propuesto el uso de T-4-T butilciclohexano, un antagonista selectivo de TRPV1.


Lo ideal es retirar todos los productos que se estén usando y sustituirlos por aquellos con la menor cantidad de ingredientes posibles. Muchos dermatólogos recurrimos a la formulación magistral para personalizar estos tratamientos.
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No todo en nuestra profesión es medible.