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domingo, 5 de enero de 2014

SOL, TABACO Y PELO

Desde siempre me ha gustado observar las cosas y a las personas en profundidad… llegar hasta sus entrañas. En este proceso es inevitable que afloren mis ideas personales, impresiones, filias y fobias… Trato de contenerlas. Pero cuando lo consigo, por extraño que parezca, me invade cierta inquietud. No se si eso es bueno o malo… es lo que siento.

Nací en un lugar soleado y tranquilo. Mi madre adoraba la lectura y mi casa era como vivir en una librería. Las estanterías repletas de libros que forraban las paredes le daban un olor especial, a la vez que atenuaban cualquier ruido.

Casi todos los regalos que recuerdo haber recibido en el día de Reyes estaban dentro de las páginas de algún libro. En forma de historias… Por eso, a pesar de vivir en una ciudad pequeña donde todos los niños jugaban en la calle, pasaba gran parte de mi tiempo dentro de casa, leyendo…

Desde la ventana se veía un río. Me gustaba imaginar el movimiento del agua y pensar que era cómo el paso incontenible del tiempo. También me gustaba la luz del sol… En los dibujos de los libros siempre significaba una fuente entrañable de calor.

Cuando estaba ociosa, le daba vueltas a algún tema y me planteaba preguntas. Con el tiempo fui aprendiendo que eso era meditar y dejé de considerarlo una especie de obsesión…

……..
Hoy he estado meditando, leyendo, desentrañando y escribiendo sobre la luz, el cabello y aunque parezca raro el tabaco…

Con el aumento de la esperanza de vida, el deseo de parecer joven y atractivo, van de la mano. Los efectos del paso del tiempo, son muy evidentes en el cabello, por eso la industria estética y farmacéutica se afanan en desarrollar compuestos activos para mantener el aspecto joven y lustroso del pelo. Tanto en su vertiente estética (calidad, cantidad, color…) como a nivel microscópico (hormonal, enzimático…)

El envejecimiento fisiológico comienza alrededor de los 30 años. Su evolución depende de cada persona, de su herencia, metabolismo oxidativo (radicales libres), enfermedades… y de factores externos entre los que están las radiaciones UV y el tabaco.

¿Habéis pensado porqué en la evolución el ser humano ha ido perdiendo el pelo corporal manteniendo el de la cabeza? Una posible respuesta que se ha barajado, es que al andar erguido y cubrirse con ropas, el único lugar dónde seguía necesitando protección frente a las radiaciones UV era la cabeza. Hay otras, claro…

Es bien sabido que la exposición prolongada de la piel a las radiaciones UV sin protección adecuada, pueden dar lugar a problemas como cáncer de piel, agravamiento de dermatosis como lupus, dermatomiositis, etc. Esto mismo ocurre en la piel de la cabeza, sobre todo cuando falta el pelo. De hecho, hay enfermedades que afectan a esta zona y que sólo aparecen en personas que han padecido calvicie durante años.

Pero lo que tal vez no sepáis es que la Alopecia Androgenética y otras formas de alopecia pueden estar relacionadas y agravadas por la exposición al sol. Existe una caída que llamamos efluvio telogénico que es estacional y tiene lugar en los meses posteriores a exposiciones prolongadas al sol.

Curiosamente es más intensa en mujeres que han llevado peinados que dejan al descubierto ciertas zonas del cuero cabelludo como la zona frontal (o raíz del pelo) y en hombres que han sufrido quemaduras solares durante el verano.

Todo esto es debido a la microinflamación que ocurre alrededor del folículo piloso y en el que pueden estar implicados, entre otros, microbios colonizadores del folículo que producen porfirinas (sustancias que hacen al pelo más sensible a la luz).

Por otro lado, los queratinocitos (células de la piel y el pelo) también pueden dañarse por el estrés físico y químico que les provoca la radiación UV (los famosos radicales de oxigeno), a lo que hay que añadir otros compuestos irritantes y contaminantes, que impiden el crecimiento del pelo, y que incluso pueden causar fibrosis y alopecia permanente.

La radiación UV, además de afectar a la piel de la cabeza y al folículo piloso o raíz, tiene efecto sobre el aspecto, color, etc del pelo, provocando una degradación fotoquímica de los pigmentos, proteínas y lípidos que componen el cabello.

Los pigmentos que dan color al pelo (tanto la melanina como los artificiales), no sólo tienen función estética, sino que protegen a las proteínas que hay en el interior, al absorber la radiación UV y disiparla.

La melanina que forma parte del pelo y la piel protege la corteza del cabello y los colorantes artificiales, siempre que no sean agresivos, pueden tener efecto protector sobre la queratina del tallo. Al envejecer, el pelo pierde estos pigmentos, se va aclarando y amarilleando.

Por eso si al empezar con una Alopecía Androgenética os rasuráis para evitar que se noten las entradas y las zonas que empiezan a clarear, debéis usar protección solar, lo mejor un sombrero, para evitar que empeore la alopecia.


El tabaco, además de ser la causa evitable más importante de morbilidad cardiovascular y pulmonar, también afecta a la piel y al pelo. De hecho se ha descrito la "cara de fumador".

Existe relación entre el tabaco y el encanecimiento y calvicie prematura en hombres. Los mecanismos son similares a los que afectan a la piel, y están relacionados con disminución de flujo sanguíneo y con el hecho de que el humo del tabaco es tóxico para las células, además de producir estrés oxidativo e inflamación.

Actualmente se está probando la melatonina tópica para prevenir el fotoenvejecimiento del cabello, por ahora con buenos resultados.

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En los libros que me regalaban por Reyes el protagonista a veces se perdía en un bosque o en una montaña y de pronto veía una luz procedente del interior de una casa y la seguía…

Imaginando esas escenas desaparecían mis temores... temores a estar enferma, a no terminar a tiempo las tareas… Yo me sentía protegida por esa luz intensa que salía de aquellas páginas.

Todo seguiría funcionando correctamente mientras me quedara en medio de aquella luz. Las historias podrían cambiar, pero algo inmutable permanecería…

domingo, 3 de julio de 2011

¿Qué pasa con la Vitamina D?


En los últimos años hemos aprendido más y más sobre la Vitamina D, no sólo sabemos que es imprescindible para la salud, también que muchas personas tienen niveles peligrosamente bajos.

Aconsejamos tomar el sol para obtener Vitamina D, pero por otro lado advertimos sobre los peligros de las radiaciones ultravioleta y la capacidad que tienen para producir no sólo fotoenvejecimiento, sino también cáncer de piel.

Entre todos conseguimos confundir a los pacientes al no tener un claro consenso sobre la forma más sana de obtener vitamina D.

Los niveles de vitamina D de cada persona, dependen de la dieta, de la capacidad individual para absorberla desde los alimentos, y de la cantidad de sol que cada piel puede absorber (esto depende del lugar donde vivimos, la estación del año y el fototipo).

Pero ¿cuánto sol?, ¿a qué hora del día?, ¿por cuánto tiempo?, ¿es la exposición al sol la única fuente de vitamina D?, etc. Son preguntas que nos hacen a diario.

Tengo pacientes, mujeres en edad menopáusica, a las que tras explicarles que el tumor que les he extirpado es debido a la exposición al sol, no saben qué hacer porque les han dicho que el sol es bueno para prevenir la osteoporosis. También hay estudios que demuestran que la vitamina D es necesaria para el sistema inmune y para la lucha de este sistema contra el cáncer.

¿Qué es lo último que sabemos?

Las personas de piel y pelo claros obtienen la máxima cantidad de vitamina D3 con sólo unos pocos minutos de exposición al sol del mediodía en verano. En este tiempo tan breve no se queman, ni se daña el ADN.

El permanecer más tiempo no aumenta la cantidad de vitamina D que almacenan, y sí dañan la piel de forma irreversible.

Además, si continuan más tiempo al sol, la vitamina D3 ya formada disminuye por efecto de las radiaciones UV, es decir, se pierde la almacenada en esos primeros minutos.

Las radiaciones UVB son las únicas capaces de producir vitamina D3, no se obtiene de lámparas de rayos UVA.

Los alimentos ricos en vitamina D3 son: hígado y aceites de pescado, pescados como salmón, pescado azul y yema de huevo, etc.


¿Debemos medirnos los niveles de vitamina D?

Hay estudios que apoyan esto, ya que se ha visto que muchas personas tienen niveles bajos de vitamina D, a pesar de tomar el sol y hacer una dieta correcta. Lo que medimos es el nivel de 25-hidroxivitamina D (25-OHD), si están bajos se aconseja tomar suplementos de vitamina D3.

Pero cuidado porque el exceso de vitamina D es perjudicial. Una correcta alimentación es siempre mejor que los preparados comercializados. Si tomamos suplementos de vitamina D, deben ser de vitamina D3 y las dosis recomendadas son 2000 UI.

Todo esto debemos hacerlo bajo la supervisión de nuestro médico, que nos dirá la cantidad adecuada, y que investigará por ejemplo un problema de malabsorción en caso de niveles muy bajos.


miércoles, 29 de junio de 2011

Más Mitos del Bronceado. Betacarotenos

Tras leer un artículo en el que llegan a la siguiente conclusión: “el color dorado que da una dieta rica en vegetales resulta más atractivo que el tono bronceado”, podemos comprender el por qué del falso mito sobre comer zanahorias para “ponerse más moreno”.

Mucha gente piensa que comiendo zanahorias o vegetales ricos en betacarotenos, pueden ponerse más morenos; esto no es cierto, o al menos no en ese sentido.

El color de la piel lo producen la melanina o los betacarotenos.

La melanina nos da el tono bronceado y como ya expliqué antes, la cantidad que produce nuestra piel en respuesta a las radiaciones UV, viene determinada genéticamente y no podemos cambiarla.

Los Betacarotenos dan una pigmentación amarillo-anaranjada (dorada y luminosa) y los adquirimos cuando los comemos.

Los betacarotenos son antioxidantes, pero no son fotoprotectores en el sentido de bloquear las radiaciones UV como las cremas. Lo que hacen es frenar o reparar los procesos oxidativos y daños al ADN que producen las radiaciones UVA, es decir no bloquean UVB y no evitan la quemadura solar.

Actúan como fotoprotectores porque previenen el daño cutáneo inducido por radiaciones UV a un nivel donde las cremas no actúan.


La lista de alimentos ricos en betacarotenos es larga e incluye: frutas y vegetales como zanahorias.

Es mejor comerlos con algo de grasa, como aceite de oliva, porque se absorben mejor, y frescos. La dieta mediterránea es ideal y ahora entiendo porque mi abuela le ponía zanahorias al gazpacho.

Podemos tener una piel de aspecto agradable y atractiva, evitando las manchas, arrugas y lesiones cancerosas que una larga exposición al sol puede producirnos, sólo con seguir una dieta sana.

Aunque también pueden servíros para otras cosas...


martes, 28 de junio de 2011

Mitos del Bronceado

Estar moreno o morena se ha convertido en un símbolo de salud, belleza y en ocasiones de estatus social; pero broncearse es lo que hace nuestra piel para defenderse de las radiaciones ultravioletas. Muchas personas viven empeñadas en adquirir un tono de piel que no es natural en ellos y recurren a trucos basados en falsas creencias.

Hay dos tipos de bronceado, uno lo producen las radiaciones UVB y otro las UVA.


La cantidad de pigmento que nuestra piel puede producir, viene determinada por el fototipo y esto es algo que no podemos cambiar. Las personas con fototipos I y II, se queman casi siempre y no se broncean apenas; las que tienen fototipos más altos, (III a IV) pueden broncearse gradualmente, pero pueden quemarse. Los fototipos V y VI, son pieles oscuras que rara vez o nunca se queman.

La Melanina es el pigmento que da color a la piel y el cabello; se produce en respuesta a la exposición a radiaciones UV para proteger las células de la piel, en concreto sus núcleos y lo que contienen, el valioso ADN. Existe una melanina preformada en unas células llamadas melanocitos y otra que se forma horas después de la exposición a radiaciones UV.

El bronceado inmediato ocurre por la redistribución del pigmento preexistente y lo inducen ambos tipos de radiaciones. Es máximo a las pocas horas y no te protege del sol, es decir, la costumbre de tomar radiaciones UVA de lámparas para ponerse un poco moreno como medida de protección antes de ir a la playa, no sirve.

Otra forma que tiene la piel de protegerse del sol es haciendo que la capa más superficial o epidermis sea más gruesa, esto si da una ligera protección aunque la piel toma un aspecto deslustrado.

El bronceado retardado ocurre sólo por acción de las radiaciones UVB, nunca por UVA (como lámparas UVA). Comienza a los 2-3 días de la exposición a radiaciones UVB y es máximo a los 10-14 días.

Durante esas dos semanas, se produce nueva melanina porque las radiaciones están dañando el ADN de las células. El bronceado significa que el ADN se ha dañado ya.

Esta melanina que se ha formado a expensas de dañar el ADN, da a la piel una protección que no llega a un IPS (Indice de Protección Solar) de 30.

Comprender qué significa broncearse y cómo sucede a lo largo de la exposición a las radiaciones UV, ayuda a saber porqué a veces nos quemamos inesperadamente.


lunes, 20 de junio de 2011

Quemaduras Solares


Hemos dejado atrás la primavera, comienzan las vacaciones y los días de playa. Nos pasamos la vida informando sobre los riesgos del sol y todo para nada, seguimos viendo espaldas quemadas. Pero ¿qué son las quemaduras solares?

Cuando sufres una “quemadura solar” las radiaciones ultravioletas han penetrado dentro de tu piel provocando una inflamación, no es una quemadura como la que sucede por ejemplo, cuando te cae agua caliente o entras en contacto con el fuego, en ese caso es la elevada temperatura la que te daña. Al poner la mano en el fuego el daño es inmediato y la retiras, pero cuando recibes radiaciones ultravioletas en exceso, la piel no se inflama hasta unas horas después.

Si comprendemos lo que es una quemadura solar, podremos evitarlas y tratarlas en caso de sufrirlas.

Para eso empezamos por recordar qué es el fototipo.

El fototipo lo hemos heredado de nuestros ancestros y no se puede cambiar, determina cuánto sol podemos tomar antes de quemarnos y cuánto nos vamos a broncear.

A menor fototipo mas riesgo de quemaduras solares y menos bronceado. Las personas de piel más oscura se broncean más, pero también pueden sufrir quemaduras aunque están más protegidas.

¿Qué produce la quemadura solar?

Para comprenderlo, tenemos que saber qué radiaciones emite el sol y cuales son los efectos sobre la piel.

Las radiaciones UVB son las principales causantes de quemaduras solares, su intensidad varia a lo largo del año y también en función de nuestra localización geográfica, esto es importante a la hora de saber el riesgo que tenemos de quemarnos y qué crema usar para protegernos.

Las radiaciones UVB son más intensas entre las 10 a.m. y las 15 p.m., durante el verano, en las zonas más próximas al ecuador y también cuando se reflejan, por ejemplo en la arena o en la nieve. Las nubes no las bloquean, además pueden atravesar el agua y quemarnos cuando estamos sumergidos.

En cuanto a las radiaciones UVA, su intensidad no varia como las UVB. Tienen la misma intensidad a lo largo de todo el día, todo el año y en todas las partes del mundo. También se reflejan en la arena y la nieve y atraviesan el agua.

Recibimos más radiaciones UVA que UVB, pero las UVA apenas causan quemaduras, sobre todo porque al ser las UVB más rápidas en quemarnos, no da tiempo a que lo hagan las UVA.

Por eso las pantallas de rayos UVA que se usan para broncearse también pueden quemar si se esta el tiempo suficiente en ellas.

Las radiaciones UVA tienen mayor longitud de onda, lo que hace que penetren más profundamente en la piel, siendo las responsables de arrugas, manchas, y lesiones tumorales a largo plazo.

¿Qué es una quemadura solar?

Es una reacción inflamatoria que comienza entre 6 y 24 horas después de una exposición excesiva a radiaciones UVB. La piel se pone roja, con dolor y formación de ampollas si ha sido muy intensa. Unos días después se va pelando.

Una quemadura lo suficientemente severa, puede dar lugar a edema, fiebre, hipotensión, llegando a ser una emergencia.

Tras inflamarse, la piel se recupera, pero queda dañada para siempre, a mayor número y severidad de las quemaduras solares, mayor es el daño, aumentando el riesgo de melanomas.

¿Cómo tratamos las quemaduras solares?

Darse un baño o aplicar compresas de agua fría, nunca hielo ya que produciría una intensa vasoconstricción que podría agravar aún más la lesión.

Lavarse suavemente con una solución jabonosa y aclarar abundantemente con agua con el fin de eliminar cualquier partícula, la cual podría representar un foco de infección.

Evitar el contacto con sustancias irritantes (benzocaína, alcohol) y vasodilatadoras.

Tratamiento tópico (si no hay ampollas) con corticoides o emulsiones emoliente-calmantes (aloe vera).

Si hay ampollas evitar tratamientos oclusivos. No abrir las ampollas (riesgo de infección).

Para tratar el dolor se pueden utilizar AINEs (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol).

miércoles, 15 de junio de 2011

SOL, FOTOPROTECTORES, VITAMINA D Y CANCER DE PIEL



Ahora que empieza el verano y que los dermatólogos estamos en plena campaña para la prevención del cáncer de piel, volvemos a la eterna duda ¿qué crema fotoprotectora tengo que elegir?

La FDA de EEUU ha anunciado una nueva regulación para el etiquetado de los filtros solares, con la intención de hacer más fácil la elección de un filtro adecuado. Entre otras cosas prohíben usar los términos PANTALLA TOTAL (Sunblock) y RESISTENTES AL AGUA (Waterproof).

Los productos con IPS (Indice de Protección Solar) o SPF (Sun Protection Factor) entre 2 y 14 no podrán etiquetarse como protectores frente al cáncer de piel.

Sólo los que tengan un IPS mayor de 15 podrán considerarse como capaces de reducir el riesgo de cáncer de piel, cuando se usen adecuadamente.

Limitan el IPS a un máximo de 50, ya que no existen datos suficientes que demuestren que los productos etiquetados con IPS mayor de 50, realmente protegen más.

Los productos etiquetados como resistentes al agua, deberán indicar el tiempo entre 15 minutos y 2 horas. Lo que esta claro es que tras secarse con toalla se retira y hay que aplicarlo de nuevo.

¿Qué significa Amplio Espectro?

Debemos saber que las radiaciones UVB son las causantes del eritema solar o mal llamada “quemadura solar”, ya que es realmente una inflamación y no una quemadura y que las radiaciones UVA no producen quemaduras pero son las responsables del fotoenvejecimiento y del cáncer de piel.

Protegernos sólo frente a quemaduras no significa evitar un cáncer de piel en el futuro, por eso debemos elegir un fotoprotector de Amplio Espectro que nos proteja frente a ambos tipos de radiaciones.

¿Cómo usar un fotoprotector de forma adecuada?

-Aplicarlo 20 a 30 minutos antes de la exposición solar y repetir la aplicación cada 2 horas si seguimos al sol.

-Usar suficiente cantidad. El IPS se calcula para una determinada cantidad de crema (la que cabe en la yema de un dedo por centímetro cuadrado aproximadamente), si ponemos menos no alcanzaremos ese IPS.

-Usar fotoprotector incluso en días nublados o cuando estemos bajo la sombrilla.

-Evitar las horas de mayor índice de radiación, entre las 10 a.m. y las 4 p.m.

-No usar lámparas de rayos UVA. Están enriquecidas en UVA respecto al espectro solar y  la radiación que emiten tiene un riesgo de producir fotoenvejecimiento y cáncer de piel unas 6 a 7 veces mayor que la emitida por el sol.

A la hora de aconsejar una protección solar adecuada, hay que tener en cuenta el hecho de que la síntesis de vitamina D depende entre otras cosas de la exposición a radiaciones UVB.

La vitamina D3 formada tras la exposición a radiaciones UVB desempeña un papel protector frente a diversos tipos de cáncer interno y enfermedades autoinmunes.

En el momento actual, existe una gran controversia sobre la cantidad de radiación UVB suficiente para producir vitamina D sin aumentar el riesgo de cáncer de piel. Algunos autores empiezan a sospechar que estamos sobreestimando los efectos adversos de la radiación UVB, sobre los beneficiosos.

¿Qué dosis de radiación UVB aconsejan?

Algunas publicaciones dicen que la exposición de un 25% de la superficie corporal (cara, manos y brazos) a un cuarto de la dosis de radiación UVB capaz de producir eritema (1/4 de MED) es suficiente para producir una cantidad de vitamina D equivalente  a unas 1000 unidades.

Otros aseguran que 15 minutos de exposición de todo el cuerpo en verano (un MED) equivale a la ingesta de 10.000 unidades de vitamina D3.

¿La radiación UVB ayuda a prevenir más canceres de los que provoca?

Estudios recientes orientan en este sentido; además a lo largo del año recibimos más cantidad de UVA que UVB, y son los UVA los que provocan daño oxidativo y cáncer de piel en mayor medida que los UVB.

Así que el futuro de la fotoprotección pasa por investigar más sobre productos que nos protejan de radiaciones UVA tanto en cremas como ingeridos.