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martes, 6 de diciembre de 2016

MICRIOBIOMA… MICROBIOTA… WHAT ELSE?

Casi me atropella cuando salía de aquella tienda.

Gritó "¡Lo siento!" sin tan siquiera mirar en mi dirección. Iba demasiado ocupada manteniendo el hombro derecho elevado para intentar no dejar caer una bolsa rosa acolchada, seguramente llena de pañales.

Su rostro juvenil y preocupado estaba lleno de determinación y demasiada urgencia. Sus siguientes palabras fueron para el niño que arrastraba de la mano. En lugar de seguirla se había parado a mirarme.

"¡Ven aquí!"

Hice un guiño y moví mis dedos hacia el niño, saludándolo. Él en lugar de reírse, retrocedió hacia su madre. Sin embargo, al pasar a mi lado, alargó su cuellecito, intentando mantener los ojos fijos en mí. Pero no había tiempo para carantoñas, se dirigían rapidamente a algún lugar… Su madre extendió la mano y él intentó agarrarla, pero sus piernecitas no iban a la misma velocidad. Tropezó y cayó como hacen los niños pequeños, levantándose inmediatamente de un salto como si tal cosa, con las manos y las rodillas llenas de tierra.

La reprimenda fue sonora. Inmediatamente sacó toallitas y hasta una muda de ropa limpia.

Me intrigaba el motivo de la urgencia a la que estaba siendo sometido a tan temprana edad. Me quedé como una estatua…. pensando, mirando cómo lo dejaba de nuevo pulcro y reluciente… sin moverme.

“¿Puedo ayudarte?” Habría querido decirle. Pero mi boca estaba tan cementada como mi cuerpo.

En cuanto lo cambió, todo se hizo urgente de nuevo y salió disparada, a la carrera, con la bolsa de pañales cruzada en bandolera.

-¡Ma-ma! Ma-ma!

Tendría casi dos años de edad, porque conseguía articular palabras de protesta. Las mejillas enrojecidas, la boca abierta y jadeante… intentaba frenar a su madre arrastrando la punta de los pies.

Pero dondequiera que tuvieran que ir, era importante. Demasiado importante para luchar contra ataques de llanto o piernas gelatinosas.

Al final cedió, lo levantó sin dejar de correr y se lo plantó en la cadera. A continuación, utilizó dos dedos cubiertos de saliva para limpiarle la carita rubicunda dónde aun había restos de suciedad.

Yo seguía allí parada, congelada. Mirándola ahora desde atrás, a un lado el niño y al otro la bolsa… los dos volaban sobre sus caderas como cometas, y a pesar de las prisas evidentes, no dejaba de seguir  intentando limpiarlo…

Podría haber gritado: “¡Eh, joven mamá! A veces no importa un poco de suciedad”. Pero, dicho así, habría sonado fatal.


……
Cada centímetro cuadrado de nuestra piel contiene casi un millón de bacterias.

Hace veinte años nuestro conocimiento de los microorganismos que nos rodean se limitaba sólo a aquellos que podíamos hacer crecer en un medio de cultivo, que no son tantos como pensamos y nuestra relación con ellos se basaba en averiguar cómo erradicarlos en aras de la higiene y de los Postulados de Koch.

A pesar de la persecución a la que los hemos tenido sometidos, la gran mayoría de los microorganismos que viven dentro y sobre nuestro cuerpo, son comensales no patógenos, nos aportan variabilidad genética y realizan funciones que las células humanas no son capaces de llevar a cabo ellas solas.

Ha cambiado el papel de los microorganismos en medicina en general y en dermatología en particular, ya no son meros “espectadores” o incluso patógenos causantes de enfermedades, hemos pasado a considerar a muchos de ellos “colaboradores” en la curación.

Su existencia y su actividad modifican el curso de enfermedades, afectan a nuestra inmunidad, influyen en el metabolismo, modulan la interacción de nuestro cuerpo con los medicamentos… etc

Ahora los vemos desde otro punto de vista. Los vemos como seres que viven en comunidades, tienen su propio habitat . Es allí donde realizan sus funciones, y es allí dónde hay que estudiarlos. Los cultivos tradicionales sólo nos permiten aislar menos del 1% de las bacterias que habitan en la piel. Esto se ha resuelto con el uso de las nuevas tecnologías genómicas que reconocen ARN y ADN específicos de cada microorganismo.

Se conocen muy bien los que forman parte de la flora digestiva, pero los de la piel han comenzado a estudiarse recientemente.

La piel es un órgano complejo sobre el que conviven en perfecta simbiosis comunidades de microbios que se comunican con nosotros a través de complejas señales, lo hacen utilizando nuestro propio sistema inmune innato y adaptativo, y nos ayudan a desarrollarlo.

Cuando este equilibrio se rompe, parecen enfermedades inflamatorias, infecciones, alergias o enfermedades autoinmunes.

Y unos conceptos…..

En 2000, el Nobel Joshua Lederberg sugirió el termino “Microbioma humano” para describir el conjunto del genoma (material genético) de los microorganismos que colonizan todo nuestro cuerpo. Hoy en día se habla de que es “nuestro segundo genoma”.

El microbioma de la piel se considera el conjunto de genes (genoma) de todos los microorganismos presentes en la piel. Metagenoma se refiere a la información genética del microbiota.

Microbiota, hace referencia a cualquier microorganismo presente en cualquier parte del cuerpo (intestino, nariz, mucosa de la boca, pulmones, piel…). De todos los que se conocen, sólo 200 se consideran verdaderos patógenos. El resto se consideran comensales o patógenos facultativos (es decir, ocasionales en función de la situación de cada persona)

Probiotico: es un organismo vivo que cuando se administra en dosis adecuadas aporta efectos beneficiosos al huésped.

Prebioticos: son componentes alimenticios no vivos, que ayudan modulado la microbiota.

Antibiotico: Sustancia producida por varios microorganismos u hongos que destruyen a otros microorganismos.

Se están realizando numerosas investigaciones dirigidas a identificar, cuantificar y evaluar los diferentes microorganismos que viven tanto dentro como fuera de nuestro cuerpo. Desde 2007 existe el Human Microbioma Project.

¿Cómo lo adquirimos?

La piel del recién nacido se coloniza por bacterias desde la madre en el momento del nacimiento y estará formada por unos u otros microorganismos en función de la via de nacimiento. Este es un proceso que necesitamos para adquirir tolerancia inmune a los microorganismos comensales. Así, la composición del microbioma del recién nacido es fundamental para poder desarrollar una respuesta inmune. Y se ha visto que es durante el parto vaginal cuando se realiza esta “educación” del sistema inmune. Hay protocolos actuales que animan a favorecer el contacto con la microbiota vaginal a aquellos niños que nacen por cesárea para que tengan un microbioma cutáneo sano. Este proceso de colonización continúa durante la lactancia a través de la leche materna.

Hay otros microorganimos externos que intentan colonizarnos después. Algunos lo consiguen y se instalan estableciendo buenas relaciones con nuestras células.

Todo este proceso termina hacia el final de la vida adulta, que es cuando se adquiere el equilibrio.

Por eso, cualquier alteración de este sistema durante los primeros años de vida, puede tener consecuencias para la salud.

¿Qué es una microbiota cutánea sana?

La forman dos grupos: 1- Microorganismos residentes que siempre se reestablecen aunque desaparezcan. Se consideran comensales, es decir, no son perjudiciales e incluso pueden tener efectos beneficiosos. 2- Microorganismos transitorios: sólo se quedan días u horas y no son patógenos.

El microbioma de la piel humana sana, permanece estable y está formada principalmente por los generos Corynebacteria, Propionybacteria y Stafilococcus. También se han identificado hongos como Malassezia, artopodos como demodex, e incluso algunos virus cuya función no está clara.

Desde un punto de vista bacteriológico, nuestra piel se considera un medio de cultivo y su composición es derivada de nuestra herencia, la dieta que seguimos, nuestro estilo de vida y la zona en la que vivimos.

Como consecuencia, cada piel es única.

Es como la superficie de un planeta con diferentes ecosistemas: húmedo, graso, seco, etc. Las zonas humedas, son las axilas, y los demás pliegues. Las áreas sebáceas son las sienes, alas nasales (lados de la nariz), pliegues retroauriculares y la espalda. Las partes secas están en la parte superior de los gluteos. Otros microambientes son las glandulas sudoríparas, los folículos pilosos y las diferentes capas de la dermis.

¿Por qué es importante?

Nos protege de agresiones externas, así cuando se pierde el equilibrio entre los diferentes componentes o entre estos y la piel, se altera la función barrera de la piel y pueden agravarse enfermedades como Dermatitis Atópica, Psoriasis, Acne. Incluso microorganismos que normalmente son comensales, como Staphylococo epidermidis puede dar lugar a infecciones oportunistas cuando las defensas del huesped fallan, etc. Otro ejemplo es Propionibacterium Acnes que contribuye a impedir que crezcan patógenos como Stafilococos.

Ejemplos de comensales que previenen infecciones son P. Acnes y S. Epidermidis
Esta tendencia al desequilibrio se conoce como Disbiosis y se ha visto que ocurre más en personas con tendencia a padecer dermatitis seborreica.

P. Acnes, por ejemplo,  libera acidos grasos que retrasan el crecimiento bacteriano.

¿Qué cosas pueden afectarles?

Algunos tratamientos que usamos, pueden afectar al microbioma, alterando las vias locales de respuesta y pueden afectar al proceso de curación de heridas, favorecer sobreinfecciones por patógenos, etc

El lavado frecuente también puede alterar el microbioma, así como cosméticos, productos de higiene, maquillajes, hidratantes, etc.

El mal uso de antibióticos, o las radiaciones ultravioletas influyen también sobre la composición del microbioma.

A nivel de la piel, es importante mantener una composición equilibrada del microbioma en cada nicho para evitar la colonización por bacterias indeseadas productoras de enfermedades.

¿Podemos reponerlos?

Se están investigando los beneficios de tomar pre y probióticos para mejorar la piel. Por ejemplo en la dermatitis atópica es importante para evitar el sobrecrecimiento de Stafilococo Aureus.

Además de los productos via oral, se están desarrollando una nueva generación de cremas, etc que incluyen lisados de bacterias como Vitreoscilla filiformis o Lactobacillus. Se consideran cremas con probióticos y se han diseñado con la intención de tratar enfermedades como la dermatitis atópica o el acne, al intentar restablecer la barrera cutánea, el microbioma cutáneo y controlar la activación de los procesos inflamatorios que desencadenan estas enfermedades.

La microbiota activa e influye sobre el sistema inmune, y ya que varios tipos de celulas inmunes contribuyen al proceso de curación de heridas. La aplicación tópica de lipopolisacáridos bacterianos ayuda al proceso de curación de las heridas.

¿Qué nos espera en el futuro?

Llegar a comprender las estrechas relaciones metabólicas entre los componentes del microbioma y entre estos y nuestra piel. Determinar cuales son desencadenantes de enfermedades y porqué. Qué medidas higiénicas son las correctas. Qué productos. Desarrollar test diagnósticos que nos permitan saber qué pacientes tienen riesgo de ciertas enfermedades y cómo prevenirlas a través de la manipulación de su microbioma.


El estudio genético de las enfermedades humanas incluirá el estudio genético de su microbioma.

......

Y os dejo con este maravilloso tema que ha sonado hoy en mi iPod mental
Encantada de volver a estar aquí....


domingo, 20 de abril de 2014

¿SE PUEDE PREVENIR LA DERMATITIS ATÓPICA?

Hay más cosas que nos asustan que cosas que nos hieran verdaderamente, y sufrimos más en la imaginación que en la realidad. Séneca

Dirijo los ojos al informe y mientras lo leo, escucho su risa y lo miro de nuevo. En ese breve espacio de tiempo ha llegado hasta la pared de enfrente y está dibujando un sol con el lápiz que acabo de darle. Pienso en mi situación; estoy con un niño inquieto de risa contagiosa que con una mano pinta en la pared mientras con la otra se rasca una pierna.

Su madre también sonríe, aunque tiene cara de cansada y espera a que yo le conteste. Me trae unos análisis con distintas pruebas de alergia… Quiere saber qué puede hacer para evitarle los brotes de eczema. Ha leído que la dermatitis atópica que tiene su hijo se podría haber evitado si ella no hubiese comido ciertas cosas durante el embarazo, o si lo hubiese alimentado con su pecho muchos más tiempo, o si…

Algo cálido que sale del fondo de mi pecho, le hace una pregunta: “¿Te sientes culpable?”

“No lo se… es todo tan confuso… Cada día que pasa, las dudas se hacen más y más profundas…”

Es una tarde muy despejada. La luz ilumina vivamente la habitación, pero las nubes se mueven despacio dividiendo el espacio, dejándolo todo a medias… entre la luz y la sombra… Entre dudas y culpas. La mayoría no merecen ni un instante de atención, pero viven en las buhardillas del cerebro…

Quiero ayudarla…


……..
En los últimos años ha aumentado la incidencia de Dermatitis Atópica, una enfermedad que afecta negativamente la calidad de vida de los pacientes. Más del 20% de niños que viven en países desarrollados la padecen y lo único que podemos hacer es tratar los síntomas.

No tenemos un tratamiento curativo.

Numerosos estudios intentan encontrar sus causas para poder prevenirla. Se ha hablado mucho del cambio en los estilos de vida (el paso del campo a la ciudad, la polución…), en la alimentación, en los hábitos higiénicos (lavarse más, usar detergentes…). Se han hecho estudios sobre si es o no bueno que los niños estén en contacto con animales de compañía, o que las madres se alimenten de una u otra forma antes y durante el embarazo… Hasta la fecha, ninguno ha sido del todo concluyente.

La dermatitis atópica es una enfermedad con un gran componente hereditario en la que está alterada la función barrera de la piel, y que favorece el desarrollo de otros problemas alérgicos como asma, rinitis, eczema de contacto, etc… Esto se conoce como “Marcha Atópica”.

Para prevenirla se ha intentado evitar posibles desencadenantes de tipo alérgico, aislando a los niños del contacto con animales, evitando que coman ciertos alimentos... Pero dado que está clara la existencia de un daño en la barrera cutánea y que esas medidas han fracasado, hoy en día la tendencia es a intentar crear tolerancia.

Para empezar, no existen pruebas que apoyen que el mantener la alimentación sólo con leche materna, más allá de los 3 meses disminuya la incidencia de dermatitis atópica. Más bien al contrario. En los últimos estudio publicados, se ha visto que retrasar la introducción de alimentos sólidos se asociaba a un mayor riesgo de padecerla. De hecho, en aquellas culturas donde a los niños se les dan alimentos potencialmente alergénicos desde muy temprano, la dermatitis atópica es menos frecuente.

Un campo esperanzador está en la microflora intestinal (microbiota). Como se vio que los niños con dermatitis atópica tenían reducida su flora intestinal, empezaron a realizarse estudios usando suplementos con lacto y bifidobacterias (probióticos) o con alimentos para esa microflora como fructo y galacto-oligosacáridos (probióticos). Algunos de estos estudios, fueron esperanzadores, pero dada la gran variedad de productos utilizados y ya que los estudios no eran homogéneos, ni en su diseño, ni en sus resultados, en 2012 la WAO (World Allergy Organization) recomendó seguir investigando sobre el tema, antes de decidir si usar prebióticos o probióticos podía prevenir la dermatitis atópica.

Los pacientes con dermatitis atópica están sometidos a un continuo bombardeo de consejos, la mayoría bienintencionados, sobre lo que deben o no deben hacer o comer… dietas excluyentes, suplementos... Muchos nos preguntan si deben tomar o no suplementos, vitaminas, aceite de pescado, de borraja, zinc, selenio…

Recientemente se ha visto que la vitamina D mejora la expresión de péptidos antimicrobianos en la piel, y que tiene efecto inmunomodulador en experimentos con animales, pero ni esta vitamina, ni el consumo de suplementos con aceites de pescado, ni ningún otro suplemento, han demostrado ser eficaces para prevenir el desarrollo de dermatitis atópica.

Un gran número de pacientes con dermatitis atópica presentan sensibilización a los ácaros del polvo. El hacerles inhalar este polvo, experimentalmente, les provoca brotes de eczema, pero esto es debido a que los pacientes con dermatitis atópica presentan mayor número de células proinflamatorias en su piel y responden de forma más exagerada cuando son alérgicos a los ácaros del polvo. Así que no se puede decir que estos sean la causa, ni se ha podido demostrar que al evitar el contacto con ellos, disminuyan los brotes de eczema en los pacientes que padecen dermatitis atópica. Más bien al contrario, los niños expuestos de forma temprana a las endotoxinas de estos ácaros tenían menos riesgo de dermatitis atópica.

Tampoco se puede decir que las el bañarse con aguas más duras empeore o provoque más eczemas.

La alteración de la barrera cutánea es la clave.

La piel seca, craquelada, es lo que precede al brote de dermatitis. Los niños con un déficit congénito de filagrina (un componente de la piel) sufren una mayor perdida transepidérmica de agua que favorece la aparición de la dermatitis atópica.

En estos niños, es importante usar hidratantes desde muy temprano y evitar el uso de jabones agresivos. De hecho, es mejor no usar ningún jabón, salvo en zonas en las que sea necesario, como el área del pañal. Se están intentando desarrollar tratamientos tópicos y vía oral que ayuden a restaurar la función barrera de la piel, ya que una buena barrera cutánea, evitará el desarrollo de alergias respiratorias o alimentarias posteriores.

Por último, sabemos el papel que juega la colonización de la piel por el Stafilococo Aureus en los atópicos, y es algo que hay que tener en cuenta al tratar los brotes, pero no está justificado el uso de antibióticos de manera preventiva.

………

En medicina una de las cosas más importantes es lograr que los pacientes y sus familiares no sientan preocupación por su estado. Rodearlos de tranquilidad y esperanza. La alegría es sanadora. La esperanza es un imán que atrae energía positiva. Para los que necesiten de una explicación bioquímica, esta está en las endorfinas que libera nuestro organismo.

domingo, 13 de abril de 2014

AVANCES EN DERMATOLOGIA

Maquiavelo escribió sobre La Mandrágora. Y es que existen numerosas plantas y fármacos cuyos efectos se fundamentan en la magia, más que en la ciencia. Este escritor renacentista, siguiendo un clásico argumento del anciano casado con una mujer joven a la que desea satisfacer, desarrolló una teoría: “El origen del movimiento y del cambio de las cosas mundanas parte de los apetitos y de las pasiones.”

La moraleja de esta comedia es que “…el fin justifica los medios.” …si todos quedan contentos.

De vez en cuando hay que detenerse a reflexionar. Examinar de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos.

Al hacernos esas preguntas respecto a los “avances en Dermatología”, no es sorprendente que las respuestas que encontramos, abarquen modalidades de tratamiento de todo tipo. Algunas aprobadas recientemente y ya en uso y otras muy prometedoras, pero que se encuentran en fase de investigación. Y los que siempre llaman mi atención son los que podríamos incluir en la categoría de “Lo que era viejo, es nuevo otra vez”.

Empezamos…

La aprobación de vismodegib oral para el tratamiento del carcinoma de células basales localmente avanzado o metastático, fue una de las principales noticias en dermatología en 2012, y sigue siendo interesante aún. Es poco probable que reemplace a la cirugía estándar o a la cirugía de Mohs en el manejo de este tipo de tumor, pero es una valiosa alternativa a estas técnicas quirúrgicas en situaciones inoperables.

Vismodegib puede ser útil en pacientes de edad avanzada que, por su situación de salud, son malos candidatos para la cirugía. También podría ser muy útil para el tratamiento de pacientes con múltiples carcinomas basocelulares recurrentes, o los que están localizados en un sitio anatómico que hace la cirugía difícil o en grandes lesiones del tronco y las extremidades.  Existen estudios en los que están comprobando su utilidad al darlos antes de la cirugía de Mohs, a fin de reducir el tamaño o carga tumoral.

Algunos de los fármacos más interesantes que ha aprobado la FDA últimamente son para el tratamiento del melanoma avanzado, no resecable o metastásico con mutaciones BRAF (trametinib, Mekinist, y dabrafenib).

Aunque estos fármacos, inhibidores de BRAF (vemurafenib, etc) o ipilimumab aportan sólo una modesta mejora en la supervivencia global en comparación con las terapias más antiguas, son un hecho digno de mención, ya que representan un enfoque totalmente diferente para el tratamiento de pacientes con enfermedad avanzada y abren el camino a futuros avances.

En otro campo esta la brimonidina tópica al 0,33% en gel, para el tratamiento de eritema facial asociado a la rosácea.  Si es tan eficaz como promete, será uno de los más interesantes, ya que daría respuesta a una necesidad terapéutica insatisfecha para un problema (ereutofobia) que es muy frecuente.

FÁRMACOS EN INVESTIGACIÓN

Es necesario desarrollar fármacos para la dermatitis atópica severa. Así que son prometedores los estudios sobre dupilumab, un anticuerpo frente al receptor alfa de la interleucina-4 que se administra en inyección subcutánea.
Además tenemos AN2728 tópica (Anacor), una molecula inhibidora de la fosfodiesterasa 4 (PDE4), que pronto entrará en estudios de fase 3 y en los que comprobarán su utilidad para tratar la enfermedad.

Siguiendo en el campo de la dermatología pediátrica, hay ensayos clínicos sobre la rapamicina tópica como tratamiento para angiofibromas faciales en pacientes con esclerosis tuberosa. La esclerosis tuberosa es una enfermedad rara, y los angiofibromas faciales son una de sus manifestaciones a nivel cutáneo. Son muy deformantes y no tenemos tratamiento eficaz.

Otra enfermedad rara y sin tratamiento es la displasia ectodérmica hipohidrótica. Como muchas enfermedades congénitas raras, permanece huérfana. Se está investigando una proteína recombinante: ectodisplasina-A1. Un ensayo de fase 2 investiga EDI200 para tratar a los recién nacidos afectados, y se postula su uso prenatal.

GENES NUEVOS

Y ya que estamos con las enfermedades congénitas o hereditarias, se han encontrado recientemente mutaciones genéticas para dos de ellas. El síndrome del  nevus sebáceo y el de Sturge-Weber.

El descubrimiento de genes es un campo emergente increíblemente importante, que nos ayudará a aprender más acerca de la patogénesis de las enfermedades. No sólo las más raras, sino también las que son frecuentes.

Así en el tratamiento para la psoriasis, se investiga un fármaco vía oral (Apremilast, inhibidor de PDE4) y nuevos biológicos destinados a la interleucina-17, etc

AVANCES EN PEDIATRIA

El uso del propranolol para los hemangiomas congénitos, es uno de los mayores avances que ha tenido lugar en la dermatología pediátrica durante la última década. Se ha completado un estudio internacional, multicéntrico, de fase 3, prospectivo, doble ciego, controlado con placebo, que demuestra una gran eficacia.

El propanolol comenzó a usarse en el tratamiento de hemangiomas de forma casual, y esto ha impulsado la investigación de otras alternativas para el tratamiento médico de hemangiomas de la infancia, incluyendo el uso de otros bloqueadores beta administrados por vía oral o por vía tópica, así como la brimonidina tópica.

El uso del láser de colorante pulsado junto con propranolol oral para tratar hemangiomas infantiles que tienen un componente superficial, es uno de los mayores avances en la cirugía con láser. Al combinarlos, se reduce el uso de propanolol y se consiguen mejores respuestas.

AVANCES EN LASER

La aparición, entre otros, del láser fraccional ha supuesto un importante avance en dermatología.  Los tratamientos fraccionados o pixelados, son muy útiles para inducir la remodelación de tejidos. Pueden mejorar la apariencia de la piel con cicatrices o envejecida. Lo hacen de forma menos dolorosa, con una curación más rápida, y mejores resultados en comparación con las tecnologías más antiguas.

FÁRMACOS VIEJOS CON NUEVOS USOS

Aparecen estudios que apoyan e uso de la azatioprina como un ahorrador de esteroides, en el tratamiento a largo plazo de la dermatitis atópica grave en niños.

Somos reacios a utilizar la azatioprina ya que tiene demasiados efectos secundarios. Sin embargo, en los niños con dermatitis atópica severa que no responde a los tratamientos tópicos, parece que la azatioprina representa una excelente alternativa a los esteroides sistémicos crónicos. Controlar los efectos secundarios es más fácil con azatioprina que con esteroides. Además, la mayor parte de las reacciones adversas a la azatioprina son reversibles si se detectan a tiempo, mientras que muchos de los efectos secundarios de la prednisona son permanentes.

El uso de anticolinérgicos en la hiperhidrosis no es algo nuevo, pero hay nuevos datos que muestran que el glicopirrolato es seguro y eficaz cuando se utiliza a dosis bajas. Con pocos efectos secundarios, y tal vez, pueda sustituir a otros tratamientos más costosos y dificiles, como la iontoforesis, la simpatectomía e incluso la toxina botulínica.

Y ya que estamos con las toxinas botulínicas, hay datos que apoyan su uso para el tratamiento de síntomas vasomotores en pacientes con fenómeno de Raynaud.
……..


… Y la vida empieza a mezclarse con los sueños. Y tal vez nunca ha sido otra cosa. Eso es lo que significa perdurar. No es sólo algo estable o sólido. Es como un río, que siempre está ahí, que lo engulle todo y avanza como si nada ocurriera.


lunes, 15 de julio de 2013

DERMATITIS ATÓPICA SEVERA. DIETA


Ángel tiene 4 años, entra a la consulta abriendo la puerta de un empujón como un miura saliendo a la plaza. Hace rato que hemos notado su presencia en la sala de espera, arrastrando sillas de un lado a otro, hablando con todo el mundo.

Detrás de él caminan sus padres. Miran a todos lados buscando posible peligros para llegar antes que él...

Quiere tocarlo todo, mirarlo todo… Es hijo único y por la cara de agotamiento de los padres, le veo pocas posibilidades de tener alguna vez un hermano.

Al quitarle la ropa para explorarlo empieza a rascarse compulsivamente. Tiene el cuerpo con mucha descamación. Muy rojo por algunas zonas, sobre todo los pliegues y lleno de arañazos.

“No pega ojo en toda la noche. Ni nosotros tampoco. Por la mañana tiene el pijama lleno de sangre”
…..

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica. Las personas que la padecen, tienen una piel muy seca y sufren episodios agudos en forma de eczemas muy pruriginosos.

Es bastante frecuente en niños (la padecen un 20% ) y en muchos casos dura hasta la edad adulta. Afortunadamente se resuelve sola tras la pubertad, pero hay casos que son muy graves y que pueden durar hasta la edad adulta.

Las causas son complejas, por un lado está la herencia que favorece la alteración de la barrera cutánea y una respuesta inmune anómala en la piel de los atópicos frente a las infecciones y factores ambientales.

Los niños que la padecen son muchas veces hiperactivos, con mayores niveles de estrés y ansiedad que los niños que no la padecen. Las noches sin dormir por el picor tan intenso que pueden llegar a padecer altera también a los padres y merma la calidad de vida de toda la familia.

Hoy los padres están preocupados por los alimentos que pueden darle.

“Nos han dicho que si evitamos algunos alimentos estará mejor y no hará falta ponerle tantas cremas. ¿Tenemos que dejar de darle algunas comidas? Hemos notado que con algunos alimentos está peor.”

Restringir alimentos a los niños con Dermatitis atópica es un tema muy controvertido sobre el que no existe acuerdo porque muchos de los estudios que relacionan atopia y dieta son contradictorios y poco concluyentes.

Sin embargo, muchos siguen pensando que hay que evitar alimentos como huevos, leche de vaca, cacahuetes, trigo y soja en niños menores de 2 años. De hecho Ángel empeora con los frutos secos y hace unos días en un cumpleaños se había hartado de comerlos.

Por eso los niños que hayan tenido episodios alérgicos al tomar un determinado alimento deberían evitarlo. Tienen mucho riesgo de anafilaxia al volver a dárselo.

Lo que está claro es que hay que evitar dietas muy restrictivas sin supervisión médica, ya que pueden producir malnutrición.

“También me han dicho que es porque no tomó leche materna.” La madre se siente culpable.

Se oye una cosa y lo contrario, lo que está claro es que se considera dudoso que evitar la lactancia materna durante los 3 primeros meses de la vida cuando existen antecedentes familiares de atopia proteja frente al desarrollo de eczema atópico y también lo contrario, es decir, continuar con lactancia materna exclusivamente y retrasar el inicio de la alimentación complementaria, tampoco protege.

Los niños con dermatitis atópica deberían recibir las mismas pautas de lactancia materna que los niños sin ella.

“Y ¿qué es eso de los prebióticos, probióticos y simbióticos?”

Tomar probióticos, es decir micoorganismos vivos como Lactobacillus, en pacientes con dermatitis atópica ya establecida no se ha demostrado que sea beneficioso.

Puede que os suenen porque se ha visto que los simbióticos (productos que contienen probióticos y prebióticos es decir bacterias junto con fructoolisacáridos), disminuyen el riesgo de asma y otros síntomas en los niños atópicos. Pero no mejoran el eczema.

“Entonces ¿Qué se sabe seguro de la dieta?”

Se sabe que deberían evitarse dietas ricas en ácidos grasos poliinsaturados (que pueden aumentar la IgE) y fomentarse las dietas ricas en antioxidantes como la dieta mediterránea.

Los suplementos de ácidos grasos omega 3 y 6 podrían ser beneficiosos para prevenir la dermatitis atópica y enfermedades de base alérgica en general.

También sabemos que hay más atopia en niños obesos, ya que el tejido adiposo no es sólo un almacén o un aislante frente al frío, es también un órgano neuroendocrino que segrega muchas sustancias como IL 6, TNF alfa y leptina que disminuyen la tolerancia inmunológica a diferentes antígenos y favorecen el desarrollo de enfermedades como la dermatitis atópica.

…………
Ángel mientras ha estado dibujándome un precioso cuadro abstracto sobre la blanca e inmaculada mesa de la consulta. Espero que lo firme, nunca se sabe si será el próximo Picasso…

Os dejo con Chilly Gonzales. No se si era atópico, pero me encanta.


miércoles, 11 de enero de 2012

VERDADES SOBRE LA DIETA Y LA DERMATITIS ATOPICA


La frase somos lo que comemos es cierta. El papel que juegan la dieta y la nutrición en muchas enfermedades y en el proceso de envejecimiento es bien reconocido.

Dieta y nutrición son términos que se confunden entre ellos, pero que tienen definiciones diferentes: Dieta es la comida que ingerimos. Nutrición sin embargo, representa la forma en que esa comida alimenta nuestro cuerpo. La dieta que seguimos, lo que comemos, nos define de muchas formas. Nos identifica, por ejemplo, como pertenecientes a un grupo étnico, a una religión o a ambas cosas.

La idea de que sólo con restricciones en la alimentación y añadiendo suplementos podemos manejar la Dermatitis Atópica es interesante y prometedora, pero la ciencia esta aún en pañales en este campo y se  necesitan muchos mas estudios.

La Dermatitis Atópica es una enfermedad crónica que no tiene cura y que la padecen uno de cada cinco personas en los países industrializados. Comienza durante la infancia en forma de brotes de eczemas y picor. No existe una causa clara, pero si una serie de factores hereditarios y ambientales que influyen a la hora de padecerla, entre ellos alergias alimentarias y defectos en la barrera digestiva.

¿Cómo afecta la dieta en la Dermatitis Atópica?

Mucho se ha hablado sobre hacer restricciones de proteínas de leche o huevo o de algunas frutas, para evitar la Dermatitis Atópica y se ha pensado que cuanto antes se intervenga mayor es el beneficio, pero no hay estudios que demuestren que evitar algunos de estos nutrientes en la madre durante el embarazo o la lactancia disminuyan la frecuencia de Dermatitis Atópica, incluso puede ser perjudicial para la salud de ella y de su hijo.

Otro tema controvertido es si es mejor la lactancia materna o las fórmulas artificiales. La leche materna, tiene beneficios sobre el sistema inmune del niño protegiéndolo frente a infecciones y en algunos casos disminuyendo la frecuencia de desarrollo de Dermatitis Atópica. Hay estudios que sugieren que la alimentación con leche materna durante un mínimo de cuatro meses, puede ser una forma de evitar el desarrollo de Dermatitis Atópica pero sólo en caso de tener historia familiar de esta enfermedad.

¿Qué pasa con la introducción de alimentos sólidos? Las asociaciones de Pediatría recomiendan que se introduzcan a partir de los 4 o 6 meses y la leche entera de vaca al año.

Aunque algunos niños atópicos pueden tener alergias a alimentos, ese no es motivo para dejar de darles esos alimentos a todos, salvo que exista una alergia demostrada con pruebas.

También están de moda los suplementos alimenticios tanto en niños como adultos: los acidos grasos omega 3 y 6 tienen algún beneficio disminuyendo la severidad de los brotes de eczema, pero no sirven para evitar la enfermedad.

Los probióticos (Lactobacilus y Bifidobacterias) sí han demostrado ser beneficiosos para prevenir la Dermatitis Atópica en niños de alto riesgo pero no tienen efecto sobre la enfermedad una vez establecida.

El dar suplementos con vitaminas A, C, E, etc tiene una utilidad  que esta aún por demostrar, al igual que el uso de prebióticos. Los prebióticos son sustancias no digeribles ( pej: Oligofructosa, etc) que estimulan el crecimiento de la flora probiótica.

Así que ningún estudio realizado hasta ahora apoya la eliminación de alimentos para controlar la enfermedad en la mayoría de niños con Dermatitis Atópica, salvo en ciertos casos, bajo supervisión y por periodos cortos de tiempo.

Eliminar ciertos alimentos de la dieta de los niños, sin justificación y sin supervisión puede ser perjudicial para la salud de estos niños.

Es aconsejable que los padres estén atentos y si la enfermedad empeora claramente al tomar algún alimento, hablarlo con su medico para decidir que hacer, nunca dejar de dárselo por su cuenta.