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viernes, 1 de enero de 2016

CAMPANADAS DE BELLEZA 2015

Me sorprenden las mujeres que llevan los labios tan rellenos que apenas pueden cerrar la boca para beber de una copa de cava. O las que nunca sonríen para evitar las arrugas en las mejillas.

Los antropólogos han constatado que, en civilizaciones anteriores, la búsqueda de un ideal de belleza servía para cohesionar el grupo y darle identidad. Alcanzar este ideal, les ayudaba a construir una parte del entramado cultural al que pertenecían, y les permitía afirmarse como miembros del grupo, expresando su identidad sexual, edad, estatus… incluso su papel en la sociedad.

Desde siempre hemos asociado la juventud al amplio concepto de lo que consideramos bello.

Percibimos a las personas jóvenes como poseedoras de una gran cantidad de atributos socialmente deseables, algunas de estas cualidades son las mismas que atribuimos a la gente atractiva.

Durante el último siglo, la actitud de las mujeres hacia la belleza y el envejecimiento ha sufrido cambios radicales. El aumento de la esperanza de vida ha hecho que las mujeres puedan mantener su sexualidad mucho más allá de los años reproductivos, y el feminismo ha cambiado significativamente el papel de las mujeres en el trabajo y en todos los ámbitos de la sociedad.

Pero el concepto de belleza sigue siendo difícil de definir y de alcanzar. Aún más cuando su definición puede cambiar de un momento a otro en la misma persona según su estado de ánimo o el contexto en el que se encuentre.

¿Es igual de bella una mujer a la que observamos recién levantada, cansada y durante un estallido de rabia, que esa misma mujer bailando feliz, vestida con un traje de noche y sonriendo en brazos de la persona que ama? Probablemente no.

¿Qué es lo hermoso? ¿Es la mujer? ¿Es el vestido? ¿Es lo que la rodea? ¿Su actitud? ¿Las joyas o el maquillaje que luce? Es una combinación de todo lo anterior.

Desde la prehistoria hemos intentado modificar y mejorar lo que nos ponemos encima, incluso nuestros rostros para resultar bellos/as.

Una mujer de pómulos marcados con un contorno de la cara uniforme, terminado en una curva suave y estrecha tendría, según estos criterios, la arquitectura perfecta de la belleza facial.

Las manchas en la cara, unos labios demasiado delgados y unos ojos pequeños no son considerados como parte de ese concepto de belleza. Por eso, desde hace siglos, las mujeres cubrimos la piel con maquillaje para camuflar las irregularidades del color, añadimos una línea roja al borde del labio para aumentar opticamente su tamaño, otra línea negra al borde de los párpados y aumentamos el volumen de las pestañas con rimel.

El “problema” es que hoy en día, afortunadamente, vivimos más y llegamos a una edad en la que las arrugas, la flacidez, las mejillas caídas y el exceso de piel en los párpados impiden que consigamos lo mismo de antes sólo con toques de color.

Aquí es donde entramos en acción con la Dermatológía Estética… usamos toxinas y sustancias de relleno para reestructurar todos los componentes de lo que hemos definido como belleza. Engrosamos labios, rellenamos surcos, elevamos cejas…

Pero… a veces nos pasamos… ¿realmente unos labios demasiado engordados en una cara de cierta edad que nunca ha tenido esos labios se consideran bellos?

Yo creo que no.

Es un error cambiar los rasgos de una persona buscando unos estándares de belleza preestablecidos. Poniendo siempre la misma cantidad de relleno en los mismos sitios a todo el mundo, las mismas unidades de toxina en los mismos puntos… dejamos caras clónicas y congeladas…

Tenemos que usar esas herramientas para realzar la belleza propia de cada hombre o mujer con discreción. De forma natural y acorde a su edad.

Cada uno poseemos unas características únicas que perdemos con la edad y que podemos restablecer, no es necesario terminar convertidos en clones de alguna celebridad.

Un pequeño retoque es atractivo, pero “demasiado resulta grotesco”.

Los rellenos dérmicos son una piedra angular en la escultura facial. Pero… ¿por dónde empezar? Lo primero es la restauración del volumen del tercio medio facial. Reestablecer la forma de “V” normal en la cara.



Con la edad, la “V” se invierte por la reabsorción de tejido subcutáneo y del hueso. Volver a colocarlo todo en el lugar donde estaba antes, no sólo va a mejorar las mejillas, sino que influye también sobre unidades estéticas vecinas, como la zona alrededor de los ojos y alrededor de la boca, mejorando también el ovalo facial.

Otro de los símbolos de la belleza femenina son unos labios carnosos. Los labios gruesos son propios de la infancia y normalmente, se hacen más finos con la edad debido a la pérdida del tejido subcutáneo.

Una sonrisa es el único signo de belleza que perdura a través de la infancia, la adolescencia, la edad media y llega hasta la madurez. Irradiamos belleza cuando reímos, transmitimos felicidad… no hay que borrar esas arrugas, sólo hay que hacer que la piel sea más elástica para que recupere su forma al dejar de reír.

La belleza debería ser la expresión individual de una vida bien vivida, física y mentalmente. La niñez puede ser tierna, pero no tiene los rasgos aún definidos. La adolescencia puede ser atractiva, pero el rápido crecimiento que experimenta el cuerpo en esos años lo hace inestable…

Una mujer madura es bella… posee la belleza y el encanto que dan la educación, la experiencia, el carácter... hay que saber encontrar ese equilibrio.


Creo que los médicos que dedicamos parte de nuestro trabajo a la vertiente estética de la medicina debemos meditar sobre la percepción que tenemos de lo que es bello, sobre el concepto de belleza… para evitar distorsionarla grotescamente.

jueves, 30 de abril de 2015

CIRUGIA MINIMAMENTE INVASIVA

Querida doctora, adjunto a este correo, te envío un archivo con una foto mía.

Te parecerá una foto rara, pero es la última que tengo. Yo soy la que va encadenada, voy paseando a mis dos perros. Si la miras, podrás observar por qué necesito tu ayuda. Tengo la mirada caída. Mis cejas ya no son tan altivas como antes.

Yo antes tenía otra vida.

Creo que es porque ahora camino varios pasos detrás de él. El es el que va delante de mi. No se si soy yo, que ya no puedo seguirle o es él que huye de mi. Yo culpo a mis rodillas... todo estará mejor cuando me las operen.

Al principio no era así. Antes cuando paseábamos, sus ojos chispeaban a mi lado... mirándome fijamente. Ya sólo veo una espalda que se aleja...

Se que el borde externo de los orbiculares arrastran con fuerza mis cejas hacia el suelo, labrando profundos surcos a lo largo de mis sienes. Algunos dicen que las patas de gallo son líneas de felicidad, pero te aseguro que ya no me río a carcajadas.

Otros músculos, corrugadores y piramidal, justo entre las cejas, las aproximan. Antes demostraban mi carácter, mi fortaleza. Ahora intentan fruncirse para simular rabia… pero... es sólo impotencia.

He leído mucho sobre esto antes de escribirte. El frontal es el que levanta las cejas. Quiero que me las levantes para poder ver con claridad por encima de su hombro, no quiero ver sólo los tacones de sus zapatos.

¿Ves la casa tan bonita de la foto?

Es una jaula de oro. Necesito encontrar la salida.

El dice que me estoy arrugando, lo que estoy es encogiéndome, intentando desaparecer. Ya no es el hombre del que me enamoré. Me fallan las piernas, no puedo abrirme para cabalgar junto a el. Tengo flácido hasta el deseo.

Lo peor es que me he acomodado a esta rutina. Para sobrevivir, sólo necesito seguir las mismas ordenes, repetir las mismas frases cada día. Yo habría sido una buena actriz.

En la foto estoy volviendo a casa después de dar un paseo. Cada día me tumbo en la hamaca de ese jardín que ve al fondo, cada día miro entre las ramas de los árboles fragmentos de azul. Entonces, saco un pequeño espejo del bolso, lo pongo frente a mi. En esta posición todo cae hacia atrás, las cejas ya están en su sitio, los ojos muy abiertos… Con la luz en mi cara, hasta parezco feliz...

Pero siempre, me llama desde la puerta a gritos, y el espejo cae al suelo. Intentando agarrarlo, caigo con el. Me quedo a cuatro patas. Ya no es una posición placentera… Ay! mis rodillas…

El espejo en el suelo y mi cara sobre el… las mejillas sin nada que las sustenten, cuelgan. Se balancean alrededor de la boca. Reflejando exactamente cómo me siento, flácida, sin fuerzas…

Todos mis sentidos atentos a sus deseos. El es el amo. Me ha moldeado a su gusto… Ahora no recuerdo por qué me encantaba ser la señora de un señor tan importante. Desde el primer momento, me hizo ver el mundo como un lugar hostil, peligroso. Que necesitaba su protección, que sin él no era nada.

Levántame estas cejas, por favor. Pon mis pómulos donde estaban. Quiero vivir fuera de esta jaula, tomar mis propias decisiones, ponerme mis propias condiciones. Para eso, necesito ver con claridad, reconocer que ya no soy la única a la que moldea.

Levanta mis cejas.

Retira estos parpados flácidos de mis pestañas. Haz que la piel de mis mejillas se mueva en bloque mientras me río a carcajadas sin parecer un acordeón. Que el rictus de amargura desaparezca de mi boca.

No es por él. Ya nada es por él. Es por mi.


El futuro es largo, y en las noches y mañanas que irán sucediéndose, quizás este momento de la foto se me olvide como un sueño.


lunes, 27 de abril de 2015

OJERAS

Era media tarde cuando leí las preguntas que me habían enviado desde una revista de divulgación. Al ver el tema y comprobar que coincidían con las que ya tenía preparadas para otro artículo, las dejé tranquilamente a un lado y terminé el día con una suculenta cena.

Ambas querían saber qué provocaban las ojeras y bolsas bajo los párpados y qué consejos dar a sus lectores… al pasar junto al espejo del pasillo, miré mis propias ojeras… cada una tiene una historia diferente.

Todos se fueron a dormir temprano… yo no tenía sueño… y salí a pasear sola por la playa. Era una noche fría. El viento rugía… rozó mi cara… y casi grité de dolor.

La playa, vista desde el paseo marítimo era obscura… cubierta de una nebulosa blanca. Sobre el mar, negrísimo, brillaban sus crestas de encaje…

Bajé a la arena muerta. Fui bordeando el mar mientras lo miraba, envuelto en esa obscuridad… A lo lejos brillaba el faro. Su luz miraba hacia mi, y después se alejaba, como señalándome un camino a través de las olas… me inundó un sentimiento extrañamente nostálgico. La sensación de que el mundo había perdido sus colores y un gris cenizo se extendía sobre todas las cosas. Me costaba respirar…

Aquella noche soñé que me lanzaba a un mar de natillas… Sí, natillas… con olas amarillas sobre las que flotaban barcos hechos de galletas María. Ese postre de mi infancia, está asociado en mi memoria con el consuelo espiritual. En mi sueño, yo me zambullía en esa crema deliciosa que resbalaba por mis pliegues y llenaba todos los poros de mi piel.

Cuando desperté, aparecían las primeras pinceladas de color de un nuevo día… Por fin emergía al otro lado de aquel largo túnel. El paisaje primaveral tenía que penetrar de alguna forma en mi corazón, pero sólo se reflejaba en la superficie y salía rebotado, como si fuese una pompa de jabón.

En aquel día tan hermoso, la vida rebosaba protegida por la dulce luz del sol, pero mi corazón añoraba las olas y la arena muerta de la noche anterior. Y entonces pensé que quería desaparecer.




RESPUESTAS A LAS DUDAS QUE ME PLANTEARON SOBRE LAS OJERAS

- Además de la morfología, la alimentación y el sueño ¿cuales son las causas de formación de bolsas y ojeras? ¿La lista de las causas más comunes?

Las causas que producen aparición de bolsas y ojeras son numerosas, e incluyen:
-Pérdida de volumen de la grasa que hay alrededor de los ojos (grasa periorbital) con aparición de surcos más obscuros.
-Aumento de laxitud de la piel del parpado que se hace también más fina. Prolapso de la grasa orbitaria que da lugar a bolsas.
-Aparición de una vascularización subcutánea más prominente y visible.
-Y aumento de pigmentación en la zona.

- ¿Por qué hay razas como la India en la que son más notables las ojeras oscuras?

En ellos, la causa del oscurecimiento es sobre todo vascular, es decir por aumento del número y grosor de los vasos bajo la piel del párpado. Seguido por la pigmentación propia de la raza asiática (es decir, la melanosis periorbitaria), también se dan casos de hiperpigmentación post-inflamatoria (PIH) que aparece tras eczemas en la zona.

- Para evitar la aparición de bolsas, ¿funciona la gimnasia facial?

Más que gimnasia masaje, sobre todo si las bolsas son por retención de líquidos, que son las que aparecen al levantarse

- Siempre se ha dicho que para la bolsas es un buen remedio el pepino, el aceite de almendras, el hielo. ¿Por qué? ¿en base a qué sustancias que contengan? Hay datos científicos de eficacia que constaten su eficacia?

Hay una serie de principios activos que aplicados en la piel pueden mejorar la pigmentación, la laxitud y las arrugas finas, estos son los retinoides, las vitaminas C, E y K. Esto se ha visto en estudios clínicos con cosméticos. De ahí la tradición de ponerse pepino u otros vegetales ricos en estas sustáncias. El frío, a su vez es descongestivo.

- ¿Se pueden quitar las ojeras en quirófano? ¿con qué técnicas?

Las técnicas que usamos, van desde láser para pigmento, vascular o ablativos combinados, pasando por rellenos con grasa o ácido hialurónico, hasta llegar a la blefaroplástia en caso necesario. El tratamiento siempre es personalizado y va dirigido a la causa que la ha provocado.

- ¿Por qué se produce una mala oxigenación de la sangre?

Muchas veces por fumar y también por causas médicas como anemia, etc

- ¿Por qué se produce la congestión de ojos?

Casi siempre es por retención de líquidos, y en ocasiones es de causa alérgica.

- ¿A partir de qué edad las ojeras suelen marcarse más en el rostro?
El surco bajo el párpado inferior y que conocemos cómo ojeras, puede estar presente desde la infancia debido a la herencia recibida. Incluso la coloración más oscura de esa zona, puede ser por una mayor pigmentación racial. En los casos de aparición en la edad adulta las causas son múltiples; perdida de la grasa que separa la piel del músculo orbicular, atrofia de la piel debido al sol que deja ver la vascularización subyacente…

- Una vez han aparecido, ¿qué nos puede ayudar a eliminarlas además de un buen descanso? ¿Se eliminan del todo?
Como todo en medicina, lo primero es un estudio personalizado de cada caso, para buscar la causa o causas que las han provocado y tratarlas. En la mayoría de los casos, los resultados son muy buenos llegando a desaparecer.
- ¿Qué tipo de producto y presentación recomendáis para el tratamiento de las ojeras?
Comenzamos con la prevención mediante una fotoprotección adecuada, cremas hidratantes, despigmentantes, vitaminas, antioxidantes, etc. Y usamos en muchos casos rellenos y otras técnicas que se hacen en consulta.
- ¿El tono de las ojeras, más o menos violeta, se podría relacionar con la alimentación?
No, el tono violáceo se debe a que esa piel es algo más fina o ha perdido la grasa subcutánea y deja ver a su través la vascularización y el músculo que hay debajo.